domingo, 22 de febrero de 2009

Carta de Carmen Pascual (Comadrona Autentica)

Hoy es un honor para mi ceder espacio en este blog a una persona a la que no conozco, pero de la que he oído hablar mucho. Y es un orgullo ver que mis intuciones y mis pensamientos acerca del parto coinciden con su visión basada en su profesión, y experiencia, tanto en parto hospitalario como parto en casa. Leedla, especialmente si trabajáis asistiendo partos en un hospital.

¡¡Muchas Gracias Carmen!!

Nota: Carmen envía su carta en texto plano, las negritas y cursivas para destacar son mías, espero que a ella le guste lo que he destacado.

Carta de Carmen Pascual
(Comadrona)

Mi nombre es Carmen Pascual Calle, y soy matrona. Después de la especialidad trabajé 4 años en un hospital de Zaragoza. Allí me dí cuenta de que la mayor causa de complicaciones en el parto provenían del miedo que sentía la mujer por el desconocimiento del proceso y el desamparo al encontrarse en un medio desconocido para ella.

Cuando tomaba el relevo con las compañeras y me daban el parte, siempre había alguna mujer en situación apurada: nerviosa, con fuerte sensación dolorosa y sin progreso en la dilatación, con muchas horas de trabajo de parto. En la mayoría de los casos bastaba con sentarte a su lado, comprender su situación y hacerle ver que ibas a estar con ella para ayudarla. Esto le tranquilizaba, y junto con algunas indicaciones sencillas de cómo utilizar la respiración para relajarse era suficiente para que cambiase completamente su situación: menos sensación dolorosa, progresión en la dilatación, etc

Viendo claro por qué les resultaba tan difícil parir a algunas mujeres, decidí después de 4 años en el hospital dedicar un esfuerzo a formar a las mujeres para que no tuvieran miedo al parto y que colaboraran con su instinto para parir y también que consideraran a los ginecólogos y matronas sus aliados, sobre todo si se complicaba el proceso.

Los años que estuve trabajando formando a los padres para que tuvieran un parto normal fueron muy fructíferos. Entonces no se aplicaba la epidural y las mujeres aprendían técnicas de relajación, posturas y otras técnicas como el masaje lumbar y sacro o la aplicación de calor para aliviar la sensación dolorosa. Tengo que decir que un porcentaje alto de mujeres tenían un parto normal, con poca sensación dolorosa, debido al grado de relajación que alcanzaban.


Un buen día, apareció por mi centro de preparación al parto una mujer gestante de su segundo hijo. Se la veía sana y fuerte y me contó su experiencia del parto del primer hijo: muchas horas de dilatación, contracciones muy dolorosas e inmovilizada en la cama con gotero de oxitocina y monitor. Ahora no quería exponerse a pasar otra vez por la misma experiencia y me expresaba su deseo de parir a este hijo en su casa.

Nunca hubiera pensado que en pleno s.XX hubiera mujeres que quisieran parir en casa ( luego me enteré que en otros países era una práctica habitual). Me llamó la atención su firmeza (su marido la apoyaba). Así comenzó mi andadura de la asistencia al parto normal en los hogares de los padres.


Éste, mi primer parto en casa (año 1985) lo dirigió totalmente la mujer. Cuando me llamaron ya estaba con 4 cm. de dilatación; expresó su deseo de meterse en la bañera (la bolsa estaba íntegra). En la bañera terminó de dilatar, saliendo para el expulsivo. Espontáneamente se colocó en cuclillas y hacía los pujos cuando tenía contracciones, progresando el niño en el canal del parto con facilidad: yo estaba muy sorprendida de ver que no “ me necesitaba”, ella estaba concentrada en su trabajo y sabía en cada momento lo que tenía que hacer. Entonces tuve en ese instante la certeza de que la mujer sabe parir y el bebé sabe nacer.
Yo le escuchaba el bebé para comprobar que estaba bien y nada más, el resto lo hacía ella sola, sabedora de su capacidad natural para traer a su hijo al mundo. Cuando la cabeza empezó a ser visible en la vulva yo le sugerí que se recostara para yo poder proteger su periné y que no se rasgara ( pues me había pedido, si era posible, no cortar), y así vino al mundo Ángel. Nunca se me olvidará este parto, ni los 300 y pico que siguieron después. Gracias a todo lo que me han enseñado las mujeres y no por mérito propio puedo decir que me considero una experta en la atención del parto normal. Han sido experiencias extraordinarias .“Las mujeres y los niños enseñan cosas que no vienen en los libros” El arte de atender el parto normal lo debo a las mujeres, es como un tesoro que no me pertenece ya que lo considero como un patrimonio que ellas deben heredar.

Cuando hace un par de años nos convocaron a las matronas de Atención Primaria a un centro hospitalario de Zaragoza para comunicarnos que el departamento de partos estaba abierto y a favor del parto normal, ( Sanidad ya había publicado su comunicado de Estrategias para la asistencia al parto normal), lo primero que me sorprendió fue que no había ninguna matrona del hospital en la reunión, así que mi alegría se vuelve recelosa, pues no entiendo cómo no están presentes ellas que son las protagonistas del parto normal… Me hubiera sorprendido lo mismo si nos hubieran reunido para hablarnos de cómo aplicar un forceps, una ventosa o practicar una cesárea…técnicas que como todo el mundo sabe, son exclusivas del ginecólogo y que ellos aplican con maestría.

Cuando leo o escucho los cambios “estructurales” que algunos piensan que hay que hacer en los hospitales para llevar a cabo el plan de asistencia al parto normal, veo lo lejos que están de comprender lo que verdaderamente se necesita: lo más esencial para que se pueda dar el cambio es que primero haya un cambio en sus mentes. Que vean a la mujer capacitada para parir bien sin complicaciones y que ellos “colaboren” , respetando lo que las mujeres demanden: las que se vean capaces y quieran parir sin goteros de oxitocina, ni epidural, que les proporcionen el ambiente adecuado: libertad de movimento y la dejen ser a ella protagonista.

Las
que quieran parir con epidural, etc… el mismo respeto, siendo ellos-as los que en estos casos apliquen los protocolos pertinentes.


Así que pienso que lo más importante y decisivo para que se den cambios es cambiar primero la mente ( esto es difícil para algunas personas que no quieren soltar los riendas).

Cuando uno cambia la manera de pensar respecto de algo, se ven las cosas claras y se pasa a la acción, así es fácil, fluye la creatividad y entonces se pasa a hacer cambios estructurales que no son grandes, ni complicados; lo puedo asegurar.


En las Sagradas escrituras se nos dice que “no se echa vino nuevo en odres viejos, pues de otro modo los odres revientan, el vino se derrama y los odres se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en odres nuevos, así, ambos se conservan “ (MT 9, 17).
Ya pueden hacer cambios estructurales costosos y aparatosos (que no son necesarios) , que si ellos no han cambiado sus mentes, fracasarán, pues querrán meter a la mujer en una hermosa bañera con los viejos prejuicios…porque …¿quién realmente dirige el parto?: la mujer, si la dejan desplegar su potencial, junto con su bebé, ( que por cierto sabe nacer) …o los que estamos al otro lado?

Pienso en el dineral que se ahorraría en las maternidades si todos los profesionales aunáramos esfuerzos para proporcionar a las mujeres un ambiente adecuado para permitirles que su sistema hormonal trabajase bien, no se necesitarían goteros de oxitocina porque el cerebro segrega su propia oxitocina, ni se necesitaría analgesia o anestesia, porque el cerebro segrega endorfinas (su propia analgesia)

La epidural, indudablemente, es un adelanto cuando se aplica en momentos puntuales, y por supuesto, a las mujeres que la soliciten, pero tendríamos que respetar a aquellas mujeres que deseen traer al mundo a sus hijos de manera natural.


El parto dura unas horas, pero cuando la madre se va a casa con su bebé y ya se le ha pasado el efecto de la epidural, se encuentra con todos los efectos secundarios: perinés inflamados, puntos a veces infectados, sobre todo cuando se han aplicado forceps o ventosas (desde que se está aplicando la epidural de forma sistemática han aumentado considerablemente los partos instrumentales), pechos ingurgitados porque los niños están muy adormilados y no los vacían, con lo cual se abandonan muchas lactancias. Sé que hay pediatras que cuando ven a un niño muy adormilado que tiene dificultad para mamar, van al historial de la mujer para ver cómo ha sido el parto.

Y siguiendo con lo del ahorro sanitario quiero decir que en la mayoría de los casos a un parto normal, sigue un postparto normal y una lactancia satisfactoria y casi siempre prolongada: lactancia exclusiva hasta el 6º mes y siguen con lactancia algunos meses más completando con otros alimentos. Dicen los pediatras: “Da gusto con los bebés de lactancia materna, pues sólo los traen para las revisiones del niño sano.

Por todo esto me hago las siguientes preguntas:
1-¿Por qué , a diferencia de otros países donde la matrona tiene la competencia exclusiva del parto normal, en España no es competencia exclusiva de la matrona?

2-¿Por qué en vez de complementarnos y aprender unos de otros en un clima de confianza y respeto , a veces se rivaliza como si fuéramos enemigos? (hacemos bandos)

Siempre habrá mujeres que quieran parir con toda la tecnología a su servicio, y es muy respetable, pero con el mismo respeto debería tratarse a la mujer que lleva un plan de parto, pues no tendría que llevar un plan de parto por escrito, si se diera por sentado que “ es un derecho que ella tiene, si se ve capaz y quiere parir con sus propios medios”. No se le debería mirar como a un bicho raro ni mucho menos “castigarla “ por atreverse a decir ella cómo quiere parir.

Aquí , quiero hacer un inciso para aclarar que nunca se debería enfrentar a las mujeres con el hospital, o si son ellas las que muestran hostilidad hacerles ver que en el hospital están ( deberían estar) a su servicio, y si surge alguna complicación, es el sitio más seguro donde están todos los medios para hacerles frente.

La radicalidad y el fanatismo no son buenos en ningún campo, ni por parte de la mujer ni por parte del que atiende el parto, pues entonces la asistencia al parto se convierte en un campo de batalla donde cada uno ataca y se defiende como si el otro fuera su enemigo.


Creo que unos y otros deberemos aprender a ser un poco humildes y a tratarnos con respeto. El sanitario, que sepa ver el potencial de la mujer para llevar a cabo un proceso fisiológico sin complicaciones, y, la mujer, que vea en el ginecólogo y la matrona personas preparadas para darles apoyo y ayudarles en caso de complicaciones.

Así se daría un mejor servicio, pues cada mujer y cada ser humano que viene al mundo son únicos y ellos se merecen lo mejor.
Por último decir que soy mujer de fé. Mi modelo es Cristo, que siendo el hijo de Dios, fue el más humilde y nos dijo: “El que quiera ser el mayor entre vosotros, el que quiera ostentar el mejor puesto, que sea el servidor de todos.” (Mt.20,26) Sólo el más humilde puede ser servicial (que no es lo mismo que servil).

El conocimiento sin humildad se convierte en despotismo.
Me gusta soñar con un servicio de obstetricia en nuestros hospitales donde cada vez se atiendan más partos normales con el consiguiente ahorro de energía del personal, reparto de responsabilidades, ahorro económico y mayor bienestar y contento para todos.

¡Ojalá que no tengan que pasar muchos años para que este sueño se convierta en realidad!

Carmen Pascual
Matrona

Enlaces relaccionados:
La matrona Autentica
¿Cambios en el Servet?
El Servet, las cesareas y el parto natural.
El parto en casa es normal en el Reino Unido
Parto Orgasmico



8 comentarios:

Estefania dijo...

Gracias por encontrar un rato para escribir esta carta.

Gracias por ponerle palabras a las sensaciones de quien ha dado a luz en un hospital.

Gracias por tener este proyecto en tu vida.

Gracias por saber escuchar.

Y gracias por llenarme de esperanza hoy.

EVA dijo...

Muchas gracias por la carta, es preciosa!
Yo tambien me "cabreo" cuando ponen excusas como que hay que disponer de ciertos elementos para poder tener un parto natural. Simplemente con que dejaran a la madre tranquila y parir en la postura que ella quisiera, ya seria un paso de gigante, y eso no necesita como bien dices de "cambios estructurales".
El otro dia una madre recien parida nos contaba que habia pedido que le dejaran usar la pelotas de dilatacion, que tan alegremente presentaron en el periodico el responsable de ginecologia del Servet. Le dieron dos excusas para no dejarsela, la primera que era peligroso porque se podia caer y dañar al bebe, cuando ellas les explico que se hacia responsable, le contestaron que las pelotas estan en el despacho del Dr. Tobajas bajo llave y que no se podian usar. No se que parte es ficcion y que parte sera realidad. Pero lo cierto es que las mujeres que consiguen tener un parto respetado en el Servet deberian de ponerles un monumento.

Sergio dijo...

Buenas noches,

Soy un futuro padre primerizo (estamos de 5 semanas) y hemos llegado hoy a comenzar a leer al respecto de los partos naturales.

Creemos que hay opciones que no son para nosotros o que nos superan. También tenemos claro que queremos disponer de esos momentos con respeto, y al menos de la libertad de decidir.

Evidentemente la última palabra es de mi mujer y tiene mi apoyo se decida por la opción y profesional que más confianza y tranquilidad le aporte.

Hace apenas 4 días que hemos visto las dos líneas del test y desde entonces me cuesta contener (más que me cuesta no consigo) las lágrimas. Cada vez que pienso, leo al respecto estoy con la emoción a flor de piel. Mi mujer se ríe.

Desde estas líneas quisiera agradecer la carta que acabo de leer y que para variar en estos días me ha tenido un buen rato llorando.

En segundo lugar quisiera comentaros la que de momento se perfila como nuestra opción deseada. Parto en agua en un centro especializado (no en la bañera de casa).

El problema es que no encontramos información de qué profesionales o en qué centros se realiza este tipo de parto en Zaragoza.

De modo que agradeceríamos enormemente cualquier información al respecto que nos pueda dar un poco de luz en este atasco.

Gracias y un saludo,

Sergio

Lorién dijo...

Hola Sergio,
Que yo conozca esa opción no existe en Zaragoza hoy por hoy. Mientras que otras comunidades autonomas como Galicia, han implantado parto en el agua, me temo que la mentalidad de los responsables de la sanidad y los hospitales aragoneses deja mucho que desear. A nivel privado es peor todavia.

La unica opción en Zaragoza es el parto en casa, y buscarse una bañera de partos o algo que haga el papel.

En el Centro Aldama, hacen una buena preparación al parto (wwww.centroaldama.com) y te pueden poner en contacto con doulas y matronas que asisten partos en casa.

Un saludo y disfrutar del embarazo, parto, y lo que viene despues ....

Estefania dijo...

En su momento, que esa era la alternativa que mas me gustaba, no encontré nada.

Ahora mismo se me ocurriría hablar con alguna clínica privada para proponerles que te dejen dar a luz en una habitación. Pero....
puede que te encuentres algún exabrupto.

Quizá lo intentaría a través de alguna matrona que atiende partos en casa.

Por favor, cuéntanos el final de la historia!

Désirée Sanz dijo...

Hola. Mi nombre es Désirée Sanz, tengo 29 años y soy mamá de dos niñas que pronto cumplirán 8 y 4 años. Durante más de 5 años administré una web llamada "Lactancia Materna Prolongada" que el año pasado cambié por una mucho más amplia y eficiente con el nombre de Maternidad Instintiva.

Mis dos partos fueron hospitalarios, aunque bastante respetados, y tras ellos mis hijas estuvieron todo el rato conmigo. Pudieron tomar el pecho en la primera media hora tras el parto, dormían en mi cama y nos trataron bastante bien.

Pero sé que hay muchos partos en donde el respeto está completamente ausente, donde parece que la madre se somete a una operación de urgencia en vez de al nacimiento de su hijo. ¿Cómo los humanos podemos complicar algo tan natural?

Tengo una amiga que dio en Zaragoza a luz en su casa, con la ayuda de una comadrona. Y la verdad es que está muy satisfecha del resultado. Y en otras zonas geográficas conozco personas que se han animado a hacer esto, huyendo de los malditos protocolos hospitalarios y atemorizadas por la primera experiencia.

Creo que Carmen Pascual ha hecho una gran labor. Me alegra que haya traído al mundo de manera tan respetado a cientos de niños. Y que con cada mujer haya aprendido algo. Felicítala de mi parte.

Muchas gracias a todos los que hacen algo, pequeño o grande, por cambiar esta sociedad tan instrumentalista, intervencionista y anti-natural.

Désirée Sanz
desiree_sanz@hotmail.com
http://maternidadinstintiva.activoforo.com

Fanny dijo...

Hola!!
Hace casi 1 año dí a luz a mi primera hija Emma. Fue un parto en casa. Precioso, Respetado y con mucho Amor. En zaragoza hay poco para elegir, pero como dice otra mamá en Aldama te pueden ayudar. Yo allí contacte con la matrona y con la doula a través de una amiga.
Esta carta de Carmen debería llegar a cúantas más personas mejor

Anónimo dijo...

Hola, me gustaría poder reproducir esta magnífica entrada en mi blog. Me gustaría saber si esto es posible y cómo lo debería hacer, ¡gracias!
Mar