viernes, 20 de febrero de 2009

Los niños malos

¿Que tal duerme? ¿Que tal come? ¿Es bueno? ¿Que tal con los colicos?

Son preguntas recurrentes cuando algun conocido te ve con tu bebe por primera vez. Son preguntas automaticas, realizadas sin mala intención, como si estubieran grabadas en el incosciente colectivo y las repitieramos sin pensar lo que realmente estamos preguntando.

La conversación gira en torno a esas preguntas: "pues duerme muy bién 8 horas de tirón"(en la versión optimista), "no pegamos ojo, no hace más que llorar", "es un tragón; se come las dos tetas" (bueno, generalmente comen "bibes"), o "si es muy bueno solo come y duerme, no da nada de mal", "Te cambia la vida: Ya no puedes salir por ahí como antes, tienes menos vida social", "bueno, pero pronto empezare a trabajar de nuevo, lo dejaré con mi madre, que me lo cuide"

Muy rara vez la conversación va por aqui:

¿Que estareis disfrutando mucho de vuestro bebé, verdad?
-Si, es una pasada, ¡da un gustito abrazarlo!. A veces llora y lo cogemos en brazos para mecerlo, asi se calma y se queda tranquilo.
-Tiene que ser una pasada eso de tener un bebé, aunque debe ser duro,
-Claro, claro, tiene sus momentos, pero si, ¡es una pasada! Te cambia la vida: un ser tan pequeñito que te necesita tanto, es muy fuerte, me hace sentirme valios@. Es una gran responsabilidad.

¿Y por qué esto es así?: si resumimos las preguntas del principio y somos un poco soeces, podriamos hacerlo así:

¿Que tal duerme?
¿Que tal come?
¿Es bueno?
¿Que tal con los colicos? en definitiva:

¿Te da mucho por el culo?

Ya se, ya se, que no piensas realmente eso cuando haces esas preguntas o contestas a ellas. Pero aunque no haya mala intención (¡¡como va ha haberla con tu hijo!!), si te fijas sigues preguntando si el niño te da mucho por el culo.


Y digo yo que culpa tendra el pobre niño que no ha podido elegir unos padres con tiempo para el, que disfruten, que se responsabilicen de él (¿o han sido padres por inercia, sim pensar en la responsabilidad que implica tener un hijo?), que le quieran, que le abracen.

¿Que sabrá un bebe de una sociedad que tiene a sus padres 10 horas diarias fuera de casa, sin tiempo para descansar, irritables?. ¿Que sabrá de una sociedad que obliga a su madre a pensar que su carrera es más importante que su hijo, y que le quita la libertad de elección?. ¿Que sabrá de una sociedad (llamada del bienestar) en la que para tener una casa en la que vivir tienes que estar más tiempo "trabajando" que viviendo?. ¿Que sabrá de intereses economicos, de farmaceuticas y empresas alimenticias que boicotean las lactancias?. ¿Que sabrá de medicos que se venden a estas últimas y recomiendan "Leche blevineslet"?. ¿Que sabran de una supuesta conciliación familiar que consiste en poder dejar a tu niño con desconocidos para que puedas trabajar para que otros se forren, mientras tu no estas con tu hijo, y se te pasa la vida conociendolo a medias.?

Es dificil ir contra la sociedad, es mas facil decidir que tienes un niño "malo" y asumirlo como normal, refugiandote en la "normalidad" de la "sociedad del bienestar".

Mi niño es malo: asi yo no tengo la culpa de sentirme tan mal, mala madre, o mal padre. La culpa la tiene él.
Ya, ya se que tu no piensas eso, pero en el fondo es el mensaje y la realidad.

Cuando la gente como nosotros, lectores del blog, desean (aunque no podamos hacerlo) pasar más tiempo con sus hijos, darle el pecho largo tiempo, tener un parto natural, abrazar y dormir con nuestros hijos, consolar su llantos, acompañarles y mimarles cuando estan malitos, ... entoces somos tachados de tontos, radicales, parasitos sociales, etc .. o se intenta asustarnos con "ya lo pagaras", "se acostumbrará y verás", "lo estas malcriando", y un largo etc..

¿Y por que nos dicen esto?: ¡porque se sienten mal por no hacerlo ellos!, en el fondo saben que es lo que necesita y es lo que ellos mismos harian, pero se han dejado convencer por los argumentos que ellos esgrimen ahora contra nosotros. Para no sentirse mál quieren que optemos por sus mismas elecciones, asi se sienten menos mál. Y sufren por ello. Sufren.

La lastima es que quien paga es "el niño malo".

1 comentario:

Patricia dijo...

Me ha encantado todo lo que has escrito. Por mi experiencia habría añadido una pregunta más, la típìca de desconocidos en la cola de la caja del súper, cuando el niño llora o está tan tranquilo con sus manitas en la boca: "¿Es que tiene hambre?" "Pobre, qué hambre tiene!". Me repatea. La última vez que me pasó, pagué la compra, metí las bolsas bajo el carro, cogí a mi chico al brazo y... se calló, y también se tuvieron que callar todas las marujas pro-llanto-por-hambre, que te miran como si no le dieras de comer al niño!!