miércoles, 6 de junio de 2012

Diario de AC. Los agobios

Después de haber repetido mil veces a cualquier madre agobiada porque "su niño no le come" que el mío, hasta los 9 meses, no había probado más que fruta de forma ocasional, me agobio. Me agobio yo. Porque me pregunto si la forma en que ofrezco alimentación complementaria es correcta. Porque me pregunto qué pasaría si trabajara fuera de casa. Porque hacer cualquier cosa que suponga dejar al bebé con alguien es un periplo en que voy agobiada, sudando y corriendo para volver antes de que tenga hambre.

Cuando sólo tenía un niño, no había problema. Por aquel tiempo era fácil para mí encontrar a alguien que me acompañara con el bebé y lo entretuviera mientras yo hacía algo. Además, si salía nada más darle la toma sabía que tenía un margen de hora y media o dos horas para hacer algo. Ahora no. Con dos lo de salir nada más dar la toma es difícil y casi imposible. Y ya no tengo ese modelo de "guardaespaldas de madre lactante" que se podía quedar con el bebé fuera mientras yo hacía alguna cosa.

También creo que cuando la lactancia materna se combina con biberón, ya sea de leche materna o de artificial, estos agobios no existen. El niño toma leche y punto. Pero a mí, la artificial no me apetece y el sacaleches para momentos puntuales no me va bien.

Otro momento de agobios son las noches. Una serie larga de noches en con la teta fuera, dias en los que no me podía mover o pensar y un niño de 4 años que necesitaba atención, me tenía extenuada. Y, el hecho de que por el día apenas mamase o se tirase hasta 4 horas largas sin pedir teta me terminaron de desquiciar.

¿Por qué no mamaba durante el día? ¿Lo de la noche era mamar o chupete para dormir? ¿Estaba tan agitado por la noche por hambre?
FUENTE:http://www.codigopurpura.com.ve/

Aquí, también, me hubiera dicho desde fuera "tranquila, son rachas. Intenta descansar. No te preocupes tanto por el mayor. Pide a alguien que te eche una mano".  Pero ni estaba yo para calmarme ni tenía quien me echara la mano.

Así que, con todo esto, yo estaba agobiada "necesitando" que comiera algo. Manzana, pera, plátano, ... lo que fuera.

Por ese motivo me acordé de una amiga que ya me había preguntado "¿No les has dado nunca cereales? Les encantan!!! y son taaaan cómodos". Así que compré una caja de cereales sin gluten en el supermercado.