lunes, 19 de mayo de 2008

El parto de Isabel y su hijo Iker

A continuación, os relato mi parto inducido en la clínica quirón:

Di a luz a Iker en Noviembre del 2006, en la Clínica Quirón, siendo mi ginecólogo el Dr. Orós y su matrona Prado (no sé el apellido).


Fue inducido en la semana 41 sin ningún motivo relevante. Un día antes de la inducción, la matrona al hacerme un tacto me hizo la maniobra de Hamilton (separación de membranas) sin avisar y sin explicarme lo que me había hecho. Me enteré después, leyendo por mi cuenta. Lo único que me dijo fue “con esto que te he hecho, igual se desencadena el parto”. Y yo: “Pero qué me has hecho?”. Ella: “Nada nada, tú tranquila”.


Eché el tapón mucoso pero no empezó el parto, así que llegado el día fui tranquilamente a la Quirón a “coger habitación” y a esperar allí a la matrona durante más de una hora, que se me hizo eterna, haciendo nervios y sin quitar ojo al “gancho” que utilizan para romper la bolsa.


Cuando llegó, me la rompió y me enchufó el gotero. Enseguida tuve una contracción larguísima e intensa. Recordaba que en la clase de preparación al parto nos habían dicho que no duraban más de un minuto, pero las mías se prolongaban mucho más (o eso me parecía a mí). El dolor era horrible, pensaba que mi útero no iba a aguantarlo y que se rompería. Por fín vino de nuevo la matrona, manipuló el gotero y entonces fueron más llevaderas. Aún así, en total sólo debió de pasar una media hora o menos porque enseguida me pusieron la epidural, ya estaba casi dilatada. El anestesista, el Dr. Royo, fue un hombre muy amable y cálido, al contrario que la matrona, muy fría y sin una palabra reconfortante.


En el expulsivo, me decían cuándo debía empujar, pues no notaba nada, la matrona hacía la maniobra de kristeller y al final (después de sólo unos 10 minutos) utilizaron la ventosa para sacar al niño. La episiotomía fue enorme, aunque no me dio problemas. Tuve al niño conmigo unos 20 segundos y ya no lo volví a ver hasta 5 horas después, a pesar de nacer sin ningún problema y con un test de apgar de 9/10. El resto de mi experiencia con las enfermeras y la LM la comento en el apartado de LM en la medicina privada.

De puertas para afuera, mi parto fue “maravilloso”, rápido (2 horas) y sólo con 20 minutos de dolor de contracciones. Pero la verdad es que fue todo muy frío, muy impersonal… No me sentí para nada protagonista de mi parto, es más, me sentí tratada como a una niña a la que se le hacen las cosas sin dar explicaciones. Los días después del parto aparentemente estaba contenta, pero muy en el fondo me sentía vacía, me sentía mal porque no sentía un amor incondicional hacia mi hijo, como lo siento ahora. Después de haber leído más sobre el parto, sé que si hubiera podido segregar oxitocina y endorfinas de forma natural, si hubiera tenido un parto más fisiológico, hubiera conectado con él nada más nacer, sintiéndolo como mi hijo nada más verlo.

4 comentarios:

myriam dijo...

Animo bonita!Dejate doler lo que te tenga que doler y mira a Iker que seguro que lo tienes loquito de amor por ti. Un abrazo

Isabel dijo...

Gracias Miriam por tus palabras. Espero que mi segundo parto sea distinto al primero, y en parte poder quitarme la "espinita".
Aprovecho para copiar el comentario que expuse sobre LM en las privadas, que ha quedado un poco perdido en el blog. Esto fue lo que comenté:
"Yo también quiero denunciar la actitud de la Clínica Quirón respecto a su protocolo de atención al recién nacido y "apoyo a la LM". Dí a luz en Noviembre del 2006, un niño que tuvo test de apgar 9/10. Sin embargo, tras dejármelo encima unos 10 segundos, el bebé desapareció y no lo volví a ver hasta pasadas 5 horas. Llamamos al nido para ver qué pasaba y la contestación de la enfermera fue "el niño irá a la habitación cuando él quiera". No sabía nada sobre mis derechos, con lo que no pedí que me dejaran al niño todo el tiempo conmigo. Lo traían por la noche, dormidito y me decían que tenía que despertarlo para darle de mamar porque sino luego en el nido lloraba (vaya LM a demanda!!). Por eso habían dejado un biberón de suero en la cuna, para callarlo. El pediatra al que llamamos para que fuera su pediatra habitual, al segundo día de venir por la clínica ya dijo que había que darle una ayuda, que había perdido algo de peso. Esa ayuda debía ser de la marca "Blemil". Mientras, cuando le tenía que dar de mamar al bebé, las enfermeras sólo me recomendaban que me quedara sola en la habitación, para que las visitas no me pusieran nerviosa. Una enfermera me dijo que tenía el pezón plano, y se fue, dejándome todavía más confusa. Tenía tan poca idea que hasta le pregunté a la señora de la limpieza!!
Al dejar la clínica, me fui cargada con un arsenal de biberones de muestra de blemil. Al preguntarle a la enfermera si eso no podía perjudicar a la LM, su contestación fue que ella llevaba 30 años trabajando en nidos y que si el bebé tiene hambre, come, da igual que le pongas pecho o biberón y si no tiene hambre, no come.
Pasado el tiempo, y al enterarme que estaba prohibida la entrega de muestras por parte del personal sanitario, escribí un email al buzón de atención al paciente de la web de la QUirón. Su contestación, para dejarme tranquila, fue ésta:
"En contestación a su escrito formulado el 18 de marzo de 2007 respecto al Servicio de Nidos, decirle en primer lugar que lamentamos profundamente la negativa impresión que se lleva de nuestro centro. Informarle que el política de Grupo Hospitalario Quirón el favorecer la maternidad y por supuesto la lactancia materna, y en todo caso, el cumplimiento de la normativa vigente en la materia, como así viene sucediendo en todos nuestros centros y asímismo nos lo han confirmado. Agradecerle que nos manifieste esta incidencia porque es la única manera que tenemos de conocer la realidad de nuestro personal y el día a día del hospital. Quirón cuenta con más de 50 años de experiencia en el sector hospitalario. Nuestra obsesión ha sido siempre el cuidado y satisfacción de nuestros pacientes, como buena prueba de ello le adjunto un archivo con el cartel que a raiz de su notificación se va a colocar en nidos para que esta situación no vuelva a suceder. Atentamente, y quedando a su disposción para cualquier duda o aclaración: Maria Pilar Guerrero Servicio de Atención al Paciente"

Tiempo después supe que seguían entregando muestras, les escribí de nuevo y ya no recibí respuesta.

A pesar de las pocas facilidades que me dieron, gracias a mi instinto (y a cambiar de pediatra!) todavía hoy sigo con la LM"

Anónimo dijo...

Ánimo Isabel! Como cuenta Amanda, nadie te puede devolver el momento mágico del nacimiento de tu hijo, cuando no ha sido un parto respetado, y además es muy difícil superar (aun mucho tiempo después) los sentimientos de culpabilidad que nos surgen a veces respecto a nuestros hijos (yo tampoco sentía ese amor incondicional al nacer mi hijo hasta muchas semanas después, y me sentí un auténtico monstruo hasta que me di confianza a mí misma, me relajé y empecé a disfrutar de mi peque) pero lo que SÍ podemos y debemos hacer es compensarlo con TODOS los momentos ÚNICOS que vivimos como madres.

Una pena que nos roben esos primeros instantes en la vida con nuestros hijos al no ayudarnos a crear ese vínculo en el proceso del parto... ojalá fueramos las últimas.

Un abrazo, Tina

Jmp dijo...

Hola, escribo esto porque después de un año de tener a mi hijo me gustaría dar mi opinión sobre la matrona que tuve en Quirón Zaragoza. La verdad que ahora lo pienso friamente y me quedo con las ganas de haberle puesto una reclamación a esa "matrona". Ella es María del Prado. No la aconsejo para nada. No estuvo conmigo en ningún momento. Solo las semanas antes del parto, el rato que iba a hacerme los tests basal y ya está. El día del parto no me gustó su trato, fria, borde, seria. Y yo madre primeriza y con unos nervios que qué os voy a contar. Necesitaba otra cosa, la verdad. Algunas palabras amables por lo menos. Y lo peor es que después de dar a luz, no pasó a verme por la habitación ningún día, mandaba a su ayudanta o venia mi ginecologo, a la vez el mismo que me trajo al mundo a mi niño precioso. Él si que ha sido todo un profesional y estoy encantada con su trabajo desde principio a fin. Él es el Dr. Herraiz. Os lo recomiendo 100%. Si vuelvo a quedarme embarazada dentro de unos años lo primero que diré será que esa matrona no la quiero ni ver. Y por supuesto repetiré con el Dr. Herraiz.