Mostrando entradas con la etiqueta Epidural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Epidural. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de febrero de 2010

Ciclo de Estres, dolor y epidural

El sábado organizamos la segunda edición del Taller "Cuidado del Suelo Pelvico", donde se explicaba entre otras cosas la incidencia que la analgesia epidural tiene en el parto. En el debate que se produjo al respecto, una de las matronas asistentes, Encarna, apuntó que, de momento, el 99 y pico por ciento de mujeres que acuden al Servet, desean la epidural.

Incluso se dijo que en contra de lo recomendado en las clases de preparación al parto (y como vimos por parte de los anestesistas), entradas ya en fase de expulsivo algunas mujeres pedían ponérsela. En esta situación las desventajas de la Epidural no la hacen recomendable, porque el beneficio es nulo. Esto unido al reciente articulo sobre la Epidural, me han llevado a escribir lo siguiente.

La idea de que el parto natural es muy doloroso, no es nueva, y es habitual que todo el mundo piense que esto es así. Sin embargo en los últimos 30 años pocas mujeres han tenido un parto natural como para tener una percepción real, no condicionada por otros factores. El ciclo se cierra cuando estas malas experiencias se contagian a la siguiente generación, que, a pesar de no haber tenido partos, ya parten de la terrible idea de base.

Siempre hay casos de mujeres que hace años tuvieron un parto en casa y relatan una terrible experiencia. Pero que el parto sea en casa, no significa que este sea natural, especialmente si no es lo que se desea.

Una de las cosas que mantenemos los partidarios del parto natural es que condiciones deseables (no las únicas por supuesto) que den garantías de no sufrir problemas en un parto natural en casa, son que la mujer tenga muy claro que es lo que desea, esté bien informada y no esté condicionada por opiniones externas. Otras serian estar acompañada de una matrona experimentada, y a una distancia no superior a media hora de un hospital por si la matrona viera la conveniencia de traslado. ¿Por que es importante esta convicción? Porque si no esta claro también hay un miedo de fondo que puede complicar el parto.


Por otro lado mujeres que han parido en casa por elección, o mujeres que han tenido un parto muy respetado en hospital, junto con la experiencia de los hospitales donde se han instaurado protocolos de parto respetado y los estudios más recientes, apuntan a lo contrario: Hay dolor, pero no supone sufrimiento, ni trauma, y no deja secuelas.

Algunas habéis tenido partos muy cercanos al parto natural en el hospital, y lo que relatáis está ahí.

Pero sigue imperando la idea de que el dolor produce estrés y sufrimiento, cuando se trata del manejo no respetuoso lo que produce estrés y sufrimiento.

Está tan asumido en el inconsciente colectivo que al parto se acude con esa "idea inconsciente" (o consciente). Esa idea si que es motivo de cierto stress, mas o menos en función del caso, y cuando alguien piensa que va a sufrir, sufre más. El mecanismo es el de ciclo de estrés:

  1. Pensamiento (plano cognitivo) conduce a
  2. Emoción - miedo, temor, inseguridad- (plano emocional) y emoción conduce a
  3. Respuesta fisiológica: segregación de adrenalina, aumento de tasa cardiaca y respiratoria, de temperatura corporal, ...
  4. La respuesta fisiologica realimenta el plano psicológico, volviendo entonces al punto 1, entrando en un ciclo que si no se rompe, va complicando más y más la situación


Dicho de otra forma, si tienes una idea mental de que el parto es doloroso, (y el ambiente del parto impide desconectar el cerebro racional, para que el hipotálamo tome el control, emergiendo la animalidad), esa idea provoca una respuesta emocional: miedo. El miedo a su vez provoca una respuesta fisiologica: las glandulas suprarrenales segregan adrenalina hormona del estres que se activa ante situaciones de "peligro" para favorecer una respuesta de huida o de defensa. La percepción mental de que el organismo se ha acelerado (se acelera respiración, tasa cardíaca, respuesta muscular, aumenta la fuerza) realimenta el ciclo.

Además como la adrenalina es antagónica de la oxitocina, esta pierde efecto, el parto se ralentiza o se bloquea y se hace necesaria más dosis de oxitocina artificial (o aplicarla si no la tenias puesta), con lo que lo que el miedo aumenta contribuyendo al ciclo de estrés y al ciclo de complicaciones. En esta situación la epidural es lo indicado, ya que el dolor provocado por la oxitocina artificial es mucho más intenso que el provocado por la oxitocina natural segregada de forma y ritmo adecuados.

Esto es lo que ha llevado durante años a construir la idea de que el parto es MUY doloroso y que se sufre en él. El miedo provoca dolor, el dolor es aumentado por la medicalización, la Epidural es la respuesta.


El parto se lleva la mala fama, pero realmente es la combinación de los miedos proyectados en la mujer durante decadas más el propio proceso de medicalización, lo que produce el dolor con sufrimiento.

así que entre las infinitas posibilidades de vivencia de un parto hospitalario, la combinación de miedo, medicalización, y otros factores culturales/sociales en la mujer presentan varios tipos de posibles partos.

  • Situación optima: Los miedos no existen, no influyen o lo hacen poco + no mecalización + Ambiente adecuado: Poco dolor, llevadero, manejable, sin sufrimiento. Pocas posibilidades de complicaciones en el parto si el embarazo ha sido normal y no aparecen patologías o problemas debidos a otros factores distintos al psicológico/emocional (problemas puramente obstetricos)

  • Situación pesima: El miedo existe y tiene gran influencia (experiencias cercanas transmitidas, o haber recibido muchos mensajes de que el parto es doloroso y peligroso) + Medicalización rutinaria innecesaria + Ambiente percibido como hostil: Mucho dolor, sufrimiento, y muchas posibilidades de complicaciones en el parto, que de otra forma quizá no hubiera presentado complicaciones (obstetricas)


... y entre ambas todo el abanico de posibilidades (infinitas).


¿Y como se rompe el ciclo de estrés?, ... pues incidiendo sobre alguno de los 3 planos.

  • Si incidimos sobre el plano fisiológico, hay dos formas, técnicas de relajación (o las tienes muy trabajadas e integradas o no sirven) y uso de objetos que ayuden a relajar el cuerpo (pelotas de dilatación), pero sobre todo, posición libre. Esto cambia la percepción mental, ayudando a apagar la mente consciente.

  • Si incidimos en el plano mental, cognitivo, técnicas de control del pensamiento, pensamiento positivo, ... pero claro, esto también hay que tenerlo integrado. También el estar en un ambiente familiar y conocido, o tener música o ambiente que favorezcan un estimulo psicológico adecuado que suponga re alimentar el plano emocional de forma positiva.

  • Y por último incidiendo sobre el plano emocional. Esto parece el punto más apropiado, ya que el parto es dirigido por la mente emocional, primitiva, concretamente el hipotálamo, y es necesario "apagar" o "dormir" la mente consciente, racional, que controla el lenguaje y el pensamiento complejo. Medidas para esto seria básicamente el Respeto. Otras serian, no hablar a la parturienta, no tocarla más de lo necesario y siempre de forma autorizada, no cuestionarla, etc .. De hecho aunque un parto no sea natural todas las mujeres, se pongan o no epidurál agradecen tremendamete que su matrona las trate con cariño y respeto.


Lo ideal es combinar los tres factores, en favor del proceso natural. En esa situación, esta demostrado que surgen menos complicaciones.

El dolor, por supuesto, al no ser "procesado" por el plano mental, deja de ser un factor de estrés y se convierte en una ayuda y soporte al proceso del parto, y al vinculo del bebe y la madre.

Así que como dice Michel Odent, mas que humanizar el parto, habría que "mamiferarlo" como garantía de seguridad en el parto y de optimas condiciones para establecer un vinculo afectivo entre madre y bebe.

De hecho en los hospitales donde se han llevado a la práctica la aplicación de las recomendaciones de la OMS y la Estrategia nacional de atención al parto normal, los resultados han mejorado y cada vez son más las mujeres que no desean la epidural. Por algo será.

Yo creo que merece la pena introducir esos cambios y ver que ocurre, también aquí.

Enlaces Relacionados: Últimas Noticias sobre el dolor.

martes, 9 de febrero de 2010

La Visión de la Epidural

Ayer en el Periodico de Aragón pudimos leer un articulo sobre la implantación de la A.nestesia Epidural: "El Servet ya aplica la epidural en el 90% de los casos".

Quiero citar algunas cosas que se dicen en el Articulo, para que quien lea esto comprenda un poco la posición de aquellos que defendemos el parto respetado y el parto natural.

El Dr. Augusto Navarro, responsable de anestesiologia del Servet, explica varias cosas:

  • "La epidural no se le niega a nadie",
Creo que este comentario tiene que ver con que algunas mujeres que llegan en casi dilatación completa se quejan de que no tuvieron epidural. En este sentido Dr. Navarro explica

  • "en el 7% de los casos es imposible aplicar este tratamiento a las mujeres porque tienen partos rápidos, de menos de una hora, lo que imposibilita su aplicación. [...] Se pone el gotero a la mujer, se monitoriza al niño, se le pone el gotero, la inyección... Se requieren al menos de 40 a 50 minutos y, en este porcentaje, muchas dan a luz en 15 o 20 minutos"
Pues, si habría que explicar varias cosas:




















No hay mujeres que den a luz en
15 o 20 minutos. El parto normal de una mujer primipara dura de media unas 12 horas. Pueden ser 8 o 22 horas y seguiría siendo un parto normal. Lo que sucede es que muchas mujeres no sienten las contracciones como dolorosas, pueden sentirlas como molestas, y acuden al hospital cuando la fase "dolorosa" del parto ya casi ha culminado (¡¡ Muchas no se han enterado de que están de parto !!)y solo tienen por delante el expulsivo. Es entonces cuando la epidural ya es innecesaria y además no surte efecto porque el expulsivo es la fase más rápida (generalmente menos de una hora aunque puede durar hora y media o 2 horas).

Y otro punto importante es: No, no se le niega a nadie; pero SI, si se presiona a muchas para que se la pongan, aunque no la deseen. Y esto tiene que ver con algo que dice el Dr. Navarro, una idea peligrosa, asumida socialmente y por la propia medicina que implica una verdadera violencia contra la mujer:

  • "El sufrimiento del parto es soportable para el 15% de las mujeres, imposible de aguantar para otro 15% y más que doloroso para la población femenina restante, la mayoritaria. Solo en casos extrañísimos se puede aspirar a un parto sin dolor de forma natural."
Claro, que el Dr. Navarro es Anestesiologo, no obstetra. Y aunque lo fuera la gran mayoría de los obstetras actuales no conoce la fisiología normal de un parto natural. El sufrimiento del parto es consecuencia, no del dolor, si no del trato que se ha dado durante décadas a la mujer, tratada como objeto pasivo de un proceso que es suyo, y del que se apropian terceras personas. Ser observada, estar en un ambiente con ruidos, hacer hablar a la mujer, la posicón de litotomia, la inmovilidad, y la falta de intimidad son los factores que han convertido el parto en un proceso doloroso y con gran sufrimiento.

El dolor de un parto natural, como relatan las mujeres que lo han tenido, es perfectamente soportable, tiene una función importante en la formación adecuada del vinculo madre-hijo, y se termina. Mientras que el sufrimiento generado por el manejo tradicional de la mujer en el parto hospitalario conlleva un sufrimiento más profundo que afecta al plano emocional de la mujer y a su vinculo con su bebe, y cuyas consecuencias pueden durar toda la vida.

  • "Solo en casos extrañísimos se puede aspirar a un parto sin dolor de forma natural. Y, dentro de esta horquilla, existen numerosos factores que pueden potencian o alivian el dolor, como las experiencias previas de la mujer o su sensibilidad al dolor por su carga genética. Por eso una de las principales prioridades del centro hospitalario fue extender la uso de la epidural, un sistema, indica Navarro, "muy eficaz en el control del dolor"
La primera frase "Solo en casos extrañísimos se puede aspirar a un parto sin dolor de forma natural" es falsa. En honor a la verdad no lo es, pero si el sentido que le quiere dar. En un parto natural suele haber dolor (en la mayoria de los casos, no siempre), pero también hay endorfinas y un ambiente apropiado. Así que la mujer que pare de forma natural, tiene una percepción del dolor muy diferente, (llevadero, pasajero, y para nada traumático) a la idea que se proyecta a las mujeres.


Claro que habría que ver lo que entiende el Dr. Navarro por Parto Natural (seguramente parto vaginal o probablemente un parto normal hospitalario). El resto del párrafo (o todo según su concepto de "parto natural") es cierto.

Porque lo que el Dr. Navarro conoce de los "partos naturales" se reduce a la experiencia hospitalaria. Y hasta hace un par de añitos los NINGUN parto hospitalario era natural. Desde hace dos años alguno, pocos, lo son casi por completo.

Lo que si condiciona el dolor de la mujer es el ambiente del parto (intimidad, penumbra, tranquilidad), la libertad de movimientos, un acompañamiento, silencioso respetuoso, deseado y respeto al proceso natural del parto y a sus ritmos. En estas circunstancias, las mujeres no necesitan epidural (dicho por aquellas que han tenido un parto natural o un parto muy respetado en el hospital).

  • "Gracias a la implantación de la epidural se ha conseguido reducir a la mínima expresión --apenas un 0,18%-- la anestesia general en los partos, que suponía multiplicar por veinte el riesgo para la parturienta."
Autenticamente cierto, y aquí radica el verdadero interés de la analgesia epidural, antes que tener que utilizar una analgesia general, bendita sea. Porque realmente reduce riesgos muy importantes, y reales.

Por eso la Epidural es importante y necesaria, por eso y por otro motivo: Respeto. Pensemos lo que pensemos los partidarios del parto natural, antes que serlo del parto natural lo somos del parto respetado. Y si una mujer quiere la epidural, por supuesto ha de tenerla disponible.

Pero claro, creo que el Dr. Navarro y yo coincidiriamos en algo. Es necesario que la mujer este informada bien de las consecuencias de la epidural. La cuestión es QUE información

Porque al Dr. Navarro le interesan, según expresa en el articulo, los beneficios, y las contraindicaciones que puedan afectar al trabajo o a la idea mencionada antes de que "No se le niega a nadie la epidural". Le conviene dar la explicación, para que las mujeres al las que no se la pusieron por no ser adecuado, lo sepan, y se sepa que su actuación es correcta.

Pero a mi me gustaría que también se hablara de los efectos de la epidural que pueden tener sobre el parto, demostrados científicamente: aumenta el riesgo de parto instrumental y cesáreas, aumenta por lo tanto el riesgo de separación madre-bebe, que tiene gran impacto sobre el vinculo madre-hijo y aumenta la posibilidad de fracaso de lactancia materna.

  • "Solo el 1% no quiere la epidural porque, por diferentes motivos, prefiere un parto natural. Y termina el parto. Porque este porcentaje se amplía al 5% al comenzar los primeros dolores, pero cuando el nivel de dilatación alcanza los 5 centímetros, la mayor parte de ellas la acaba pidiendo."
Esta frase es clave para comprender la violencia que ejerce la ignorancia de estos profesionales. Es habitual que la mujer que no quiere epidural se vea presionada a ponérsela, se tenga que escuchar frases del timo "otra del parto natural", "mira una que no quiere la epidural", "ya veras como te la acabas poniendo". Y en el mejor de los casos "seguro que no la quieres, seguro, mira que ta ahorras el dolor". Con estas actitudes se condiciona el parto, la mujer acaba cediendo porque tiene a su alrededor un ambiente hostil en un momento en el que lo que necesita es apoyo y respeto a sus decisiones, y no critica, agresión verbal, o desprecio.

"La mayor parte de ellas la acaba pidiendo" porque no las dejan en paz. Pero para ello hay que estar de parte de la mujer, y no de prejuicios y falsas creencias basadas en la ignorancia.

Asi que, deberian revisar esa formación para dar una información completa y que las madres realmente puedan decidir lo que desean hacer.

Articulos Relacionados:
Bebes y Más: Ventajas y desventajas de la Epidural
20 Minutos: El mál manejo de la Epidural incrementa el riesgo de Cesáreas

En este Blog:






Enlace

viernes, 22 de mayo de 2009

Un artesano de Teruel hace sillas de parto de madera

Un artesano de Teruel

hace sillas de parto de

madera


silla parto

Esto es una silla de parto de madera, artesanal. Cuando la vi por primera vez me encantó y despertó mi curiosidad. La verdad es que su sencillez me parece preciosa y la idea de que haya servido para que niños lleguen al mundo me llenaba de ternura. Investigué y gracias a una persona que conocía al artesano llegué a el.

Se llama Andrés Capilla y es artesano en Mas de las Matas (Teruel), pequeño pueblo del Bajo Aragón de unos 1500 habitantes, se dedica a trabajar la madera desde hace ya 40 años, aunque el tema de las sillas de partos es algo más reciente para él, pues las realiza desde hace unos dos años, en casa y de forma muy artesanal y con mucho cariño. Las hace de madera de haya o de pino. Y la verdad que bastante económicas.

El nació hace 53 años, en casa, una masía del Maestrazgo turolense. Lleva trabajando la madera 40 años, pues con 13 empezó de aprendiz en Alcorisa Hacer todo tipo de carpintería: desde cocinas a escaleras, pasando por vigas… o sillas de parto. Como dice él: “en el mundo rural tienes que saber y estar dispuesto a hacer de todo”.

domingo, 4 de enero de 2009

El parto, la epidural y el dolor (II). Mi experiencia

Al hilo del postEl parto, la epidural y el dolor os voy a contar mi experiencia.

Sólo he dado a luz una vez. Y además sólo soy una persona de todo el mundo. Y cada una somos un mundo, pero os voy a contar mi impresión.

La menstruación a unas nos duele y a otras no. Unas se pasan 3 días en la cama y otras ni se enteran. Por el medio anda la mayoría que, en algún momento se toma algún analgésico, usa bolsa de agua caliente, etc…

Sospecho que en el parto es lo mismo. Hay quien ha dilatado 4 cm y no se ha enterado. Sin embargo yo, cuando tenía 1 cm de dilatación creía que se me iba a caer el niño (también es verdad que llevaba unas cuantas horas con la bolsa rota y estaba muy pendiente)

El dolor era soportable. Pero tuve momentos malos. Cuando me dejaron tumbada para el test basal no lo pasé bien. En casa, sentada en mi pelota, era muchísimo más llevable. Incluso esperando en la sala de urgencias me agarraba a la puerta, cogía una manilla con cada mano y me balanceaba, cerraba los ojos y pensaba en mis cosas. (Qué número debía ser) Pero bueno, aunque digo que hubo momentos malos. Estamos hablando de una intensidad de dolor como de un retorzijón muy fuerte muy fuerte. Lo que digo, soportable. Aunque, por supuesto, evitable de no haber estado tumbada y quieta.

Ahí fue cuando me dijeron: “Un centímetro, guapita! A planta ingresada”. Y yo: “queeee? Si lo voy a tener aquí mismo!” jajajajajjajaja

El subirme a planta no estuvo mal. Allí yo paseaba mucho, tenía mucho frío no sé por qué. Andaba con el abrigo puesto encima del camisón. El problema era que compartías habitación y que a mi marido no le dejaban estar conmigo. Pero bueno.

Cuando me llevaron a dilatación (estaría de 3 o 4 cm) y me bajaron tumbada en la camilla fue lo peor. En la contracción que me vino entonces me dí la vuelta cual gato y me puse a cuatro patas en la camilla. El pobre celador me decía “Te vas a caer!!” Y yo ya le dije “Sí, pero me dolerá menos” (jajajajajaja)

Sí que hubo un momento que las contracciones fueron aumentando de intensidad y, en aquel momento, pensé que no iba a tener fuerzas para aguantar. La sensación era de cansancio. De que sí, que aguantaba otra contracción mas, pero no sabía cuantas más. Entonces pedí la epidural y firmé el papel.

Apareció el anestesista, Chema Remartinez, al que le envío nuevamente mi agradecimiento, y me dijo lo siguiente: “Has presentado un plan de parto, que habrás estado pensando y redactando en tu casa tranquilamente durante varias semanas. Ahora, en menos de media hora has cambiado de opinión y has firmado un papel que ni siquiera has leido. ¿de verdad quieres la epidural?

Entonces se lo dije: “No quiero la epidural, pero si tengo que estar así muchas horas creo que no voy a tener fuerzas para aguantar.
El me preguntó que qué quería entonces y le dije “Déjame que aguante un poquito más y te vuelvo a avisar”.

Total que esa intensidad tan fuerte ya no volvió. Entonces recordé la preparación al parto en Aldama. En una clase de respiración comentaba la profe “Cuando te viene una de esas contracciones puñeteras, esta respiración quizás vaya mejor” (Ella no dijo puñeteras) O sea, que había contracciones más o menos fuertes. Y las fuertes eran así. No es que siempre fueran en aumento la intensidad.

El volvió. No sé en cuanto tiempo. Y me preguntó. Entonces le dije que, (otra vez) de momento no.

Hubo otro rato que yo recuerdo en el que Lorena, la estupenda matrona que me atendió, me hablaba. Y esperaba a hacerlo entre contracciones. Pero yo me quedaba completamente dormida. Cuando me despertaba veía que me hablaba y yo le decía "Lo siento, me he quedado dormida, no he podido oirte". En ese momento yo pensaba que estaba agotada y por eso ocurría. Ahora, gracias al post de Sergio, ya sé que es bastante más habitual de lo que yo pensaba.

Por no alargarme mucho. ¿Cuando decía que pedí la epidural porque creía que no iba a tener fuerzas? ¿A las 11 de la mañana? Pues si os digo que a las 9 de la noche estaba discutiendo con el ginecólogo porque me decía que me iba a hacer una cesárea os hareis idea de que en realidad, sí tuve fuerzas. ;-)

A partir de las 6 o las 7 de la tarde se empezó a poner muy nervioso el ginecólogo. Me faltaba muy poquito para la dilatación completa, pero no terminaba de hacerla. Al que,por cierto, yo no recuerdo gratamente porque sus modales, su forma de dirigirse a mi y su forma de tratarme no me parecían los procedentes. Ni en esa situación ni en ninguna. Mantengo que hasta que no tenga una conversación con el Dr Pérez no puedo censurar tajantemente su actuación, aunque dudo ya que jamás la tengamos. Necesitaría que me explicara su forma de tratarme, su empeño en hacerme una episiotomia cuando otra doctora consideraba que no era necesaria, su empeño en justificar una cesárea en relación a su turno de cena, etc...

El caso es que este doctor me dijo que, o me ponía oxitocina y epidural o me pasaba al quirófano a una cesárea. No me quedó más remedio que aceptar la epidural. Tengo que aplaudir al personal que luego me animó a no ponerme la epidural y seguir con mi propósito pero no me sentí fuerte para soportar la oxitocina sintética. Oxitocina que, por cierto, puede que tuviera que ver con que, a partir de su inyección, mis contracciones se detuvieran. Aunque el Doctor Pérez le gritaba a la persona que estaba al tanto de mi gotero que no me estaba administrando lo suficiente. (Ella le respondía algo así como "está a 36", pero no llegué a averiguar qué significaba). Desde luego este doctor como compañero de equipo tiene unos cuantos cursos de mejora personal a los que apuntarse, por cierto.

El caso es que, de lo que sí os puedo hablar es de la diferencia de sensaciones entre el empujar sin epidural y con epidural. Cuando me la pusieron estaba ya de dilatación completa y en fase de expulsivo. Sin epidural mi cuerpo "se ondulaba". Yo notaba que empezaba a empujar desde el diafragma y luego se combaba como una ola hacia adelante y luego hacia atrás según bajaba. Todas estas sensaciones puede que sean muy subjetivas y nada realistas, pero os hablo de mis sensaciones.

Con la epidural es verdad que no había dolor. Pero también me resultaba mi cuerpo ajeno. El empujar en ese caso era bastante unidireccional. Era una línea recta, nada de ondulaciones. Y lo que yo podía sentir como una contracción, señal que necesitaba para empujar era una leve rallada, que no sabía si subía o bajaba. (Las ganas de empujar cuando la contracción aumenta son diferentes que cuando disminuye, aunque ya no me acuerdo lo suficiente como para detallarlo mejor).

Mi parto acabó bien, el niño salió muy bien. Nada más colocarle la ventosa se giró y salió. No estuvo expuesto mucho rato a la epidural, calculo que pasó media hora o un poco más, así que no salió atontadillo. Y tampoco me tuvo que hacer cesárea el doctor, tampoco sé si pudo cenar, por cierto. En cuanto terminaron de coserme mi discutida episiotomía pude estar con él. Y la lactancia empezó al instante. No puedo saber si la decisión de la epidural fué acertada o no. No tengo certeza sobre si haber esperado un poco y haber dejado a la naturaleza habría sido mejor. Mi parto fué así y no podemos saber como hubiera sido en otra circunstancia.

Solo sé una cosa. El dolor es SOPORTABLE. Las sensaciones inigualables. El chute hormonal que tuve después era escandaloso. Mi vínculo con el bebé era más animal que racional.

Así que, como decía en otro post, os animo a que os dejeis sentir. Que llegueis al parto y probeis. Probeis hasta dónde podeis. Que escucheis a vuestro cuerpo, que os permitais cambiar de opinión, incluso dudar. Que merece la pena pasar por esas sensaciones.

sábado, 27 de diciembre de 2008

El parto, la epidural y el dolor.


Llevo leídos unos cuantos post y artículos sobre epidural en los últimos días y voy a escribir mis impresiones.

Cuando yo iba a dar a luz, ya tenía claro que no la quería porque había oído hablar de sus efectos adversos: problemas en la lactancia, más riesgo de parto instrumental o cesárea, recuperación más lenta...

Cuando se lo comenté a un grupo de amigas me dijeron “Estas loca??? Como puedes???? Cómo vas a aguantar?”. En ese momento no reflexioné sobre que ninguna de ellas estaba embarazada, había tenido hijos o tenía información sobre la epidural. No le dí relevancia. Ahora sí. En nuestra sociedad el parto está asociado a dolor, a mucho dolor. A dolor insoportable.

¿Por qué pensaban que era tan horroroso? A ninguna les había contado esa parte del parto sus madres, ninguna había dado a luz antes. Sólo tenían referencias de “lo que dice la gente”. Bueno, y qué hay de verdad en todo esto?

¿Qué pasa con el dolor?
Me hace mucha gracia que el parto sea tan doloroso y nadie piense en que, habitualmente, las mujeres nos depilamos las ingles con cera. ¿Alguien piensa que puede haber algo más doloroso que echar cera caliente en el pubis y tirar? Vamos, nos lo plantean como tortura y nos parece aberrante. Pero resulta que cómo todas lo hacemos, pues oye, no protestamos. Hay depilación brasileña, integral, de ano (esto lo descubrí el otro día. Es el nuevo servicio estrella del gabinete de debajo de mi casa),…

Pues resulta que, habitualmente, las mujeres que dan a luz en el hospital piensan en las 40 personas que van a estar por ahí “inspeccionando el terreno” y, cuando se acerca la fecha de parto, se lo depilan. Incluso algunas completamente porque así evitan el rasurado. (En el Servet ya no se hace pero en otros todavía sí) Vamos, que pa presumir sufrir!

He visto como sufren.
Otro argumento viene de quien ha visto partos, bien por la tele o en directo. Y “ven que duelen”. (Ojo, que no digo yo que no duela) Y te dicen “ponia una cara!!!”. Alguien se ha fijado en la cara de la gente que practica halterofilia? Qué cara ponen? De esfuerzo. Desde luego que levantar 300 kilos tiene que doler, pero no me los imagino diciendo “oye, ponme la epidural que así hago fuerza sin preocuparme por el dolor”. Otra cosa que pasa en los partos, en la fase de expulsivo, por muy suave que sea la anestesia, la mujer no tiene demasiado control sobre sus músculos, lo que hace que el esfuerzo para empujar sea bastante bruto. Esto se traduce en posibles dolores después (ciáticas, desgarros musculares,etc.. ) y desde luego menos eficiente que hacerlo con la conciencia de todos tus músculos.
mujer sufriendo "muchísimo" en su parto natural en el agua: http://omurtlak.bloggum.com/yazi/parto-en-agua-imagenes.html

Dolor y analgesia
Afortunadamente tengo un montón de tías, muy divertidas ellas además. Tengo mujeres en la familia de lo más diverso. Hay algunas que si se toman una aspirina ya sabes que tienes que correr a urgencias. Qué mal se debe de encontrar para llegarse a tomar una pastilla!!!! Y otras que, si se les rome una uña, antes de ir a por la lima, se toman un ibuprofeno no vaya a ser que luego les duela. Sin embargo TODAS han dado a luz con epidural.

¿Cómo es posible? La que no se toma la aspirina a no ser que haya perdido algún brazo ni se lo planteó. Firmó la anestesia mucho antes de que llegar el parto. ¿Entonces es por dolor o por miedo? Ojo, que no lo censuro. Pero me sigue pareciendo que es más miedo a lo que pase que necesidad real de evitar el dolor.

Vergüenza ajena.

Este ya fue el argumento que me cabreó. Cuando le dije al ginecólogo que llevaba mi embarazo que barajaba a dar a luz sin epidural me dijo que no, que me la pusiera que era tontería pasar dolor pudiendo evitarlo y que “tenía que oir los gritos que pegan las que lo hacen sin epidural. La última la oía desde la cafetería. Le daba vergüenza ajena”.

Conozco el sentimiento. La vergüenza ajena. Me pasa con los grititos que dan los tenistas profesionales. Qué barbaridad! Seguro que no tienen el mismo saque sin gritar como si tuvieran un orgasmo??? Pues igual no. Se acepta y punto. Son profesionales, ganan la copa Davis y las ensaladeras y todo lo que toque. Así que nadie apaga la tele ni deja de verles. Juegan así y ya está.

Pues oiga, con las parturientas lo mismo. Que gritan, que griten. Dé usted a luz y hágalo en silencio. Pero a mí, déjeme en paz.

Esto ocurre porque el número de mujeres que da a luz sin epidural es mínimo. Habría que preguntar en Alcañiz (donde los festivos no ponen epidural) qué es lo que pasa los fines de semana.

El problema para mi ginecólogo es que creo que piensa que la mujer que no se pone epidural es porque cree que no le va a doler. Y, cuando resulta que usa los grititos de tenista para pasar las contracciones, tiene pensamientos del tipo “mira, la que lo iba a aguantar”.

Pero cuando una mujer decide evitar la anestesia no es porque piense que no le va a doler. Es porque piensa que va a poder aguantar el dolor y prefiere evitar las posibles consecuencias nefastas de la analgesia.


Lo que me contaron
Yo, a todo el mundo le iba preguntando. ¿Y te dolía? Es curioso que nadie me dijo “era un dolor insoportable, creía que me iba a morir, menos mal que me la pusieron.” Sí que había muchas que me decían “me la pusieron antes de que me empezara a doler”. Así que la mayoría no sabe CUANTO duele. No tenemos referencias reales.

Dolor y gastroenteritis.
Antes de dar a luz a quien me preguntaba con verdadera curiosidad le contaba lo siguiente: “¿Conoces la gastroenteritis? Duele, ¿verdad? ¿Qué haces cuando la tienes? Te vas retorciendo (ahora me siento, ahora me levanto, me voy al baño, me tumbo en la cama, me encojo, me pongo bocabajo). Imagínate que, cuando te dé, te inmovilicen en una cama. ¿Crees que aguantarías? Entonces te pondremos la epidural. ¿Te parece sensato ponerte la epidural, con sus riesgos, para pasar una gastroenteritis?"

No, claro, es más lógico que te dejen retorcerte por tu casa y pasar la gastroenteritis así. Si puede ser con una mantita caliente, con tu pijama más cómodo y con lo que tu quieras agarrar. Lo mismito lo mismito que le dejan hacer a las parturientas en los hospitales ;-)

Lo curioso es que yo dí a luz un jueves y, el martes siguiente tuve gastroenteritis (por hablar). No me pregunteis qué soporté mejor. Creo que no recuerdo nada peor que aquel día. Claro que se unía que yo estaba con el bebé enganchado al pecho, que no me podía mover demasiado, etc… Pero os prometo que, ahora mismo, temo más a una mayonesa en mal estado que a otro parto. ;-)



Libertad de elección

Como me he alargado mucho dejo para el siguiente post como fué el dolor de mi parto. Pero, para mi, la conclusión después de mi embarazo y mi parto es que las mujeres tenemos que atrevernos a descubrir nuestro cuerpo. No sólo en la vida diaria, en la sexualidad, etc,.. también en el parto. Veamos y sintamos qué nos dice nuestro cuerpo.

Otro factor muy importante es conocer qué va a pasar. Por ejemplo saber que hay contracciones puntuales más fuertes que otras hace que, cuando llegue una no pensemos que el resto del parto va a ser así. O cuando tengamos el sentimiento de "me voy a partir"
saber que no, que ninguna se ha partido. ;-). Esto ayuda a perder el miedo y tener ganas de vivir el parto.

Por último, la libertad. Poderse sentir libre de optar por una u otra opción. Hoy en día son muchas las presiones antes del parto y durante el parto para ponerse la epidural. Lo digo por experiencia. Hay algunas al revés. Pero reconozcamos que muy pocos casos.

Y sobre todo, sentirse libre de cambiar de opinión. El parto es de cada madre y cada madre debe decidir por sí misma como lo quiere. Y cambiar de opinión y varias veces, si hace falta.

miércoles, 18 de junio de 2008

Anestesia Epidural

Lo primero que quiero dejar claro en este post es que en este blog NO ESTAMOS EN CONTRA DE LA ANESTESIA EPIDURAL. No es intención de este blog hacer campaña contra la medicalización (si está justificada), si no a favor de la información para que las mujeres sean (si lo desean ser) protagonistas de su parto y no meros objetos pasivos en manos de incuestionables médicos.

De lo que estamos en contra es de que no se informe debidamente a las mamás de sus posibles y probables efectos adversos.

Y una cosa importante. lamentamos profundamente que muchas mamás se dejen llevar por la sociedad y no se informen debidamente antes de tomar una decisión que como veréis es importante. Insisto, NO lamentamos que decidan ponerse la epidural, lamentamos que decidan sin estar informadas para tomar una decisión verdaderamente libre.

Y lo lamentamos porque la motivación de muchas mujeres para ponerse la Epidural es unicamente el MIEDO AL DOLOR. Y esto es así porque esta sociedad transmite unas sutiles ideas peligrosas que son asumidas por muchas mujeres.

Veamos algunos aspectos de la epidural:

  1. Es un anestésico
  2. Se inyecta en el canal epidural - de epi=externo y dural hace referencia a la duramadre, que es la meninge exterior que rodea al sistema nervioso central (cerebro y médula espinal)-. Un mal pinchazo en esta zona puede provocar desde irritaciones nerviosas hasta problemas de perdida de sensibilidad y control muscular que en un, eso si, pequeñísimo porcentaje, pude dar complicaciones de por vida.
  3. Sus efectos varían en función de muchisismas variables (como se pinche, dosis, tolerancia a la anestesia de la mama, tiempo de perfusión, sustancias artificialmente introducidas en el cuerpo p.e. oxitocina, el estado psíquico y emocional de la madre y del personal...). Que la epidural produzca el efecto deseado se convierte en una cuestión casi de "suerte".
  4. Atraviesa la barrera placentaria y afecta al bebe en un grado imposible de determinar. Si afecta al bebe altera el nivel de conciencia de este y puede ocasionar que este "despistado" a la hora de efectuar su camino al exterior.
  5. Como anestesia que es, tiene dos efectos: perdida de las sensaciones del parto (para evitar el dolor) con lo que la madre no sabe como empujar (instintivamente) y perdida de la capacidad muscular de los músculos internos del abdomen, pelvis y canal de parto que dirigirán al bebe a la salida.
  6. Como consecuencia de una o ambas de las anteriores es posible que el bebe no pueda realizar su camino al exterior y se atasque. Esta comprobado que la epidural aumenta el numero de partos instrumentales y cesáreas.

  7. Baja la tensión arterial de la madre (hipotensión) aumentando el riesgo de que se reduzca el aporte sanguíneo al feto y que produzca bradicardia o perdida del bienestar fetal (antes llamado sufrimiento fetal)
  8. Se dificulta la lactancia materna por dos factores:
    a) el bebé
    puede estar algo sedado (drogado por la epidural) lo que dificulta el estado de alerta que la naturaleza a previsto para que empiece a lactar dentro de la primera hora de vida extrauterina y que mame con la debida fuerza para generar suficiente leche materna "a posteriori"
    b) hace necesarios cuidados y vigilancia extra al recién nacido, con lo cual es bastante frecuente la separación madre-bebé, que si se produce (la separación) desde el primer momento tiene un impacto sobre la "impronta" (formación del vinculo madre-bebe que hará que se "entiendan" perfectamente y contribuirá al ambiente afectivo adecuado para una crianza feliz) y sobre la lactancia materna que también es importante para lo anterior.
  9. Puede perturbar la creación del adecuado vinculo con la madre por lo señalado anteriormente.
  10. Las epidurales más avanzadas que permiten caminar (Walking epidural)y sentir el parto sin dolor están sujetos a los mismos condicionantes, pero ademas de sustancia anestésica tiene también analgésico y se asocia con una mayor incidencia de perdida de la lactancia materna.

Bien, ahora no estas informada, solo tienes mi opinión. Si quieres tomar una decisión libre e informada acude a estos enlaces y busca más información. Si después de hacer esto te pones la epidural lo harás de forma libre (informada) y si surge cualquier dificultad por ello estarás preparada para superarla.

Enlaces: