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miércoles, 19 de agosto de 2009

Entre el perro, el gato, y la gallina ...

Picoteaba un día una gallina
entre unos desperdicios de cocina
cuando le sobrevino un deseo urgente
de alzar la vista al frente
y caminar con paso vacilante
(el cuello para atrás y para adelante)
hacia un montón de paja allí dispuesto.
Cacarea, se sienta, se menea,
pica, repica, suplica, tuerce el gesto,
se levanta, se vuelve, cacarea,
puja, empuja, apretuja y pone un huevo.

Un gato, que de todo fue testigo
(aunque el suceso no era nada nuevo)
reflexiona, lamiéndose el ombligo:
"A las puertas del siglo XXI,
¡y que aún pongan los huevos de uno en uno!
"No alcanza a comprender su alma felina
que una simple gallina,
no sabiendo de ciencia, ni de oficio,
sin el auxilio de gente preparada,
ni acceso al beneficio
de la moderna técnica avanzada
esté a poner un huevo autorizada.

Se acerca el gato a un perro que dormita
al sol junto al corral
y al oído unas frases le musita
en tono coloquial:
"¿Se ha fijado, colega
en cómo pone la gallina, ciega
al peligro, sin método ni nada?
Hemos de poner fin a un sufrimiento
que hace de las gallinas instrumento
de la naturaleza desatada."

"Tiene razón", responde el aludido,
"que es la puesta una empresa complicada
para hacerla en un nido.
Hay que abrir un centro veterinario,
a modo de huevario,
en el que sea la puesta controlada
y el huevo por expertos atendido."

Buscar deciden, pues, a la gallina
que a la puesta parezca más cercana,
y resulta ser tal la Serafina.
El gato le pregunta: "Dime, hermana,
¿no notas de algún huevo la venida?"
"Nada noto" — "¡Es puesta retenida!"
"Hemos de proceder sin dilación.
Estírate para la exploración."
"¿Me siento así?" — "¡No, tonta, boca arriba!"
Procede a desplumar el perineo
(¡qué vergüenza!). "Colega, ya lo veo.
Con una lavativa
y una infusión de hormonas adecuada
habremos de inducir ahora la puesta;
y una vez dilatada,
hacer palanca con una cuchara
y recoger el huevo en una cesta."
(Hubo de dar el gato una tajada,
porque, si no, no entraba la cuchara.)

Ya se extiende la voz: ¡Por fin la ciencia
da respuesta a este problema diario!
Las gallinas, con suma diligencia
acuden al huevario.
Y es fama que de ciento que allí ponen
son las cien boca arriba desplumadas
las noventa tajadas,
las cincuenta inducidas, cuarenta
instrumentadas, y algo más de treinta
salen con un buen corte en la barriga.
Tan sólo una recela: nuestra amiga
que iniciaba esta historia.
Porque es gallina vieja, que ya ha puesto
mucho huevo en la vida, y todo esto
le huele más a esclavitud que a gloria.

¿No ha de tener mi cuento moraleja?
Hela aquí: Mujer, no seas gallina,
y si lo eres, sé gallina vieja.
Pregunta al que entusiasta te aconseja
métodos tan científicos y nuevos.
"¿Ayudas tú en verdad a la gallina,
o sólo vienes a tocar los huevos?"

(Dr. Carlos Gonzalez)

sábado, 25 de julio de 2009

22 horas de parto

Intentando tener mucho cuidado, hoy quiero analizar una notíciaque salio en prensa hace dias. Aunque la noticia es dramatica, y por ello delicado comentarla, me gustaria dar mi opinión sobre algunos aspectos.

El animo es de intentar argumentar como un parto respetado puede disminuir estos casos, y también que los medicos vean que sabemos valorar su trabajo y las complicaciones con las que topan.

También es imprescindible que el personal sanitario empatice con la situación de los padres que además de las consecuencias han sufrido la incertidumbre de saber que ha pasado realmente y seguramente no han contando con información adecuada que les ayude a valorar una situación tan terrible.

Tengo que decir antes de nada que desconociendo la historia, por que nadie más que sus protagonistas la conocen, y de hecho es obvio que tienen perspetivas radicalmete opuestas, no puedo ni quiero opinar sobre el caso en concreto, si no reflexiónar a cerca de como evitar o disminuir este tipo de situaciones dramaticas.

La fuente del articulo es 20 minutos.
http://www.20minutos.es/noticia/485420/0/negligencia/medica/cesarea/

En azul copio el texto del original, y en verde comento.



[...] nació con la cabeza mirando hacia el techo, ayudada por unos fórceps, el pasado sábado. Este viernes todavía sigue en la UCI del Hospital Puerta del Hierro de Majadahonda sin actividad cerebral y con pocas, muy pocas esperanzas de sobrevivir: "Le quedan unas horas de vida. Está en estado casi vegetal", dice su madre, [...].

¡El parto duró 22 horas y se negaron a hacerme una cesárea!

Bueno, en primer lugar decir que el parto de una primipara dura de media 12 horas, pero no son raros los partos que duran 22 o más horas (¿se lo han contado a los padres en la preparación al parto?). Esto podria ser su proceso natural o podrias ser por el manejo medicalizado del parto. De cualquier manera 22 de parto es agotador y si todo transcurrió en el hospital habria que pensar en lo angustioso que pudo ser el proceso para la madre. En otras ocasiones he comentado estos aspectos.

La parturienta nos cuenta esto aún postrada en la cama, muy afectada (era su primer hijo) y casi sin fuerzas. Estuvo 22 horas de parto, clamando por una cesárea, y casi acabó perdiendo el sentido por la sangre derramada. Ahora, tanto ella como su marido, y padre de la criatura, [...], van a denunciar al centro sanitario por negligencia médica.

En el caso de que todas esas horas transcurrieran el el hospital podemos imaginar lo angustioso de la situación para la madre, cuyo parto no culminaba y con los miedos que podrian surgir a cerca de lo que a ella le podia pasar o a su bebe. En este clima cualquier ambiente de urgencia, alrmismo, mucho personal, luces, ser manejada, ignorada, genera una yatrogenia muy intensa que complica el parto.

Pienso que propiciar a la madre un ambiente tranquilo, intimo, con el acompañamiento que elija y respetando sus decisiones (incluso la de una cesarea, que aunque en principio no comparto esa opción, es la suya, y despues de tantas horas es comprensible su deseo, pero esto es delicado), propiciarle la opción de moverse o cambiar de posición, beber o comer etc, tendria una influencia positiva notable sobre la vivencia del parto, podria convertirla en una vivencia grata, y seguramente acelerar el parto.

De esta forma quiza muchas mujeres que llegan a pedir una cesarea por no poder mas y por el miedo, no la pedirian. Como consecuencia los obstetras trabajarian más tranquilos y con menos miedo a las denuncias o problemas en el parto.

"Ya desde el principio, y hasta tres veces, la matrona nos dijo que lo más probable era que nos tuvieran que hacer una cesárea, porque soy muy estrecha", explica [...]. Pero la niña no salía. Tuve que ponerme a cuatro patas porque nacía boca arriba y tenían que cambiarla la posición. En ese momento pedí que me hicieran una cesárea, pero me contestaron que no. ¡El parto duró 22 horas y se negaron a hacerme una cesárea!", exclama.

Lo de que la matrona dijera lo de que "la cesarea es problable por ser estrecha", me parece que tiene "mucho delito". Por varias razónes:

  • La matrona NO LO PUEDE SABER. Que el bebé pueda salir al exterior nada tiene que ver con la estructura externa de la pelvis (lo que llama caderas), si no con el canal de parto delimitado por la estructura interna de la pelvis. En concreto el punto más estrecho de dicho paso, situado entre las espinas ciaticas (diametro bi-espinoso) que suele tener unos 10 cm, pero que en algunas mujeres, si las espinas son más prominentes pueden dificultar o impedir el parto, en ese caso la cesarea si estaria indicada. Pero como digo, la matrona no puede deducir esto por la apariencia externa de las "caderas" de la mujer. También es cierto que si las condiciones del parto son las de respeto al proceso fisiologico (parto natural) las mujeres, excepto en casos excepcionales, paren el bebe que les cabe. Esto no lo puede observar quien no atiende este tipo de partos.

Tal comentario hecho a la mujer genera:

  1. Miedo al parto, a su desarrollo, a la cesarea y a no hacerla. Es un comentario que solo puede complicar el parto. Si se opina esto (aunque fuera cierto) procede callarse, o sino estamos complicando el parto de la mujer.

  2. Expectativas irreales. Se condiciona a la mujer a pensar que la salida adecuada es la cesárea, y esto el que ha de valorarlo es el obstetra.

  3. Conflicto. El comentario de la matrona condiciona, dificulta, y arriesga el trabajo del obstetra, que se ve en la situación de ceder a las peticiones de cesárea de la madre, previamente condicionada, sea esto lo adecuado o no. Y puede no serlo.

¡Luego que existen problemas y enfrentamientos entre matronas y Obstetras!. Me gustarian que estos últimos valoraran a las matronas que son respetuosas con la mujer y no a las que asustan o no las respetan, con comentarios tipicos y topicos. Una matrona respetuosa con la mujer es también la mejor aliada de un obstetra que quiere realizar su trabajo de forma profesional y sin interferencias inhadecuadas.

"Como un sacacorchos"

Pese a la petición de [...], la doctora que llevaba la operación decidió que lo mejor era que el alumbramiento fuera vaginal. Pero Daniela seguía sin salir, y tuvieron que acabar recurriendo a los fórceps: "Yo en ese momento sentí un empujón tremendo. Habían sacado a mi hija como si fuera un sacacorchos", sigue narrando María.

Como no conocemos la historia y tampoco podemos valorarla (no somos obstetras), no sabemos si la decisión fue acertada o no. Lo que sabemos es que esa decisión le correspondia a la doctora, y también sus consecuencias, para bien o para mál.

Hace 15 días hubo un caso similar con un bebé con el que usaron fórceps

Daniela no lloró cuando nació. Tenía hemorragia cerebral. Los padres creen que el empecinamiento del hospital en usar los fórceps se debe a que el alumbramiento por cesárea es más caro. Desde el hospital se niega absolutamente esa teoría.

Personalmente creo que la decisión del obstetra va ha ser personal y profesional y no la aplicación de una "politica hospitalaria". No creo que un obstetra se arriesgara a un instrumental si el lo considera inhadecuado, por favorecer una supuesta politica de ahorro hospitalario. Seguramente haria aquello con lo que se sintiera más seguro y que pensara menos arriesgado en función de las circunstancias. Pero, nunca se sabe.

"Hay que entender que una cesárea es una operación muy arriesgada, y en ese momento el protocolo médico dictaba que el parto tenía que ser natural", comenta el jefe de obstetricia del centro. "El uso de los fórceps es muy seguro, pero hay veces que las cosas salen mal. Es un caso entre muchos", apostilla. Pedro, el padre, no cree que se deba a una casualidad.

Es cierto en que una cesarea es una operación arriesgada, 6 veces mayor mortalidad materna que un parto vaginal. También es cierto que (que también conyevan riesgos) algunos forceps tienen consecuencias graves para el bebé.

Pero es algo que tampoco podemos valorar.

También es cierto que debido a los riesgos, hay veces que las cosas salen mal, desgraciadamente. Si hubiera tomado la decisión de una cesarea quiza estuviermos lamentando la muerte de una madre.

Lo que si quiero valorar es que en condiciones de parto natural, la movilidad, la intimidad, el ambiente relajado, y el respeto a los tiempos de la mujer, favorecen un adecuado desarrollo del parto.

Se sabe que el uso de epidural incrementa la posibilidad de partos instrumentales, y que estos tienen riesgos. Sin embargo durante la preparación al parto NO SE INFORMA DE ESTOS ASPECTOS A LA MUJER, asi que ella ha de confiar en las opiniones de quien le atiende, como la de "tener las caderas estrechas". Informar adecuadamente a la mujer y permitir que participe en las decisiones sobre como desea su parto, también disminuiria los problemas con los que los obstetras se topan, ya que tienen que asumir responsabilidades que no les corresponden.

Una mujer bien informada antes del parto, y a la que sosegadamente se le informa de que hay un problema en su parto y van ha intervenir de cierta forma, y es tomada en cuenta en ese momento, dificilmente tendrá la percepción de que "el hospital queria ahorrase una cesarea".

Tendrá la percepción de que la respetaron, el parto se complico, y el obstetra tomo una decisión que consideró adecuada, y fue convenientemente informada.

No creo que ninguna mujer en esta situación denunciara a un médico.

De cualquier forma queda el complejo asunto de acceder o no a la petición de cesarea de una madre, ¿que hacer? ¿quien debe tomar la decisión? El obstetra debe valorar lo que pide la madre y los riesgos y decidir. Ahi, me temo que debe asumir las consecuencias, la de acierto o la de equivocarse. Pero si decide que no es conveniente debe contarselo a la madre de forma respetuosa y proporcionarles confianza. Esto siempre se agradece, incluso si las consecuencias son dramáticas.

"Hace 15 días hubo un caso similar con un bebé con el que usaron fórceps". El parto sucedió el pasado día 2, y el recién nacido aún está ingresado con una lesión en la médula. Los padres no quieren hacer declaraciones hasta el próximo lunes, y no descartan tomar también medidas legales.

Muchos padres en estas circunstancias harian lo mismo. Están en su derecho. Pero yo me pregunto ¿ que lleva a pensar a un padre que una opción que en muchos casos sale mal, no se debe a una casualidad ? ¿Que lleva a pensar en una negligencia ? ¿Como se han sentido durante el proceso, y después? ¿se les informaba convenientemente? ¿Se les arropo después? ¿El responsable del parto, hablo con ellos después? ¿se les dió explicaciones? ¿se dio respuesta a sus interrogantes y dudas? o quiza por temor a las consecuencias no se hizo nada de esto.

Habra profesionales que opinen que ante estas cosas mejor no complicarse y hacer una cesárea. Habra profesionales que opinen que ante estas cosas mejor desinformar para que nadie pueda cuestionar sus decisiones. Yo les digo que se equivocan.

Convertirlo en una cuestión de poder solo colleva recelo, desconfianza y denuncia. Convertirlo en una cuestión de respeto, solo puede traer la reciprocidad de ese respeto.

En conclusión opino que una adecuada información a los padres durante el embarazo y una actitud respetuosa hacia la madre en su parto, añadiendo todas aquellas medidas que favorecen un proceso natural y disminuyen la yatrogenia (evitar medicalizar por rutina, tratar a la madre de forma adecuada, proporcionar movilidad, no imponer la epidural, permitir beber e incluso comer, proporcionar ambiente intimo y relajado, proporcionar acompañamiento a elección de la madre, respetar los tiempos de dilatación, luces tenues, etc..) redundaria en unos mejores y gratificantes partos para más madres, mejores condiciones de trabajo para los obstetras, menos cesareas y partos instrumentales, y en el caso de que haya problemas, menos denuncias y mejor valoración del personal sanitario.

Es para reflexionar, ¿no?

miércoles, 15 de julio de 2009

Plan de Parto del Servet

El Hospital Materno-Infantil del Servet tiene un Plan de Parto. La propuesta podeis encontrarla en la web que os comentaba en el articulo anterior.

A continuación voy a comentar con mi opinión cada uno de los puntos del plan de parto que el Hospital Universitario Miguel Servet propone para lo que denominan “Parto de bajo riesgo”.


En Azul el texto del plan de parto y en verde mis comentarios. Espero que sirva para que los profesionales que plantean este plan tengan nuestra perspectiva y sirva para mejorar los procesos. Como siempre hay critica, pero se pretende que sea constructiva. En ocasiones hago referencia a “profesionales” o actitudes que pienso sinceramente que perjudican sus propios objetivos.

Paso a ello. Podeis encontrara la ubicación original de este plan de parto aquí, en fecha 15 de Julio de 2009.

Texto del HUMS y Comentarios al mismo


PARTO de BAJO RIESGO:


Pretendemos que el desarrollo de su parto sea lo mas natural posible. Los cuidados que le planteamos, se basan en los propuestos por las Sociedades Científicas, el Ministerio de Sanidad, el Departamento de Sanidad y Consumo de Aragón y el Servicio Aragonés de Salud, avalado además por nuestra experiencia de mas de 35 de años al servicio a la población aragonesa
Priorizamos en la asistencia, en primer lugar, su seguridad y la de su hijo, intentando al mismo tiempo desarrollar un proceso natural a los efectos de que su vivencia del parto sea lo mas gratificante posible.
Los siguientes puntos se orientan hacia un proceso de PARTO DE BAJO RIESGO, es decir, sin complicaciones previsibles para usted y su hijo.
En el caso de que dicha situación se modifique, el personal que está asignado a la atención de su parto, le explicará el problema surgido y le expondrá las medidas mas adecuadas para minimizar un posible mal resultado materno y/o fetal.
Le recomendamos que en dicha situación se deje asesorar por los profesionales que la estén atendiendo.

De forma general, en los PARTOS DE BAJO RIESGO se plantean las siguientes actuaciones:


1- No se va a realizar rasurado del periné de forma sistemática. Tan solo en el caso que sea necesario aplicar alguna técnica tocúrgica (Ventosa o Fórceps), se procederá a un rasurado selectivo de la zona de la episiotomía.

Lo encuentro lógico. Si verdaderamente es necesario usar instrumental, es lo adecuado. De cualquier manera esto no es nada novedoso hace mucho tiempo que no rasuran por rutina.

2- No se pondrá enema rectal de forma sistemática; tan solo en el caso de que Vd. Lo desee.
y
3- No se realizará sondaje vesical de rutina.
Estos dos puntos tampoco son nuevos, es algo ya asumido desde hace tiempo.


4- Tendrá libertad de movimiento y postura para favorecer la evolución natural del parto.

Este es un punto clave. Con que tan solo respetaran esto y el ambiente apropiado, verían las ventajas. Pero me cuesta creerlo, ya que por rutina, ponen el gotero de oxitocina y casi fuerzan la epidural (si dices que no la quieres, hacen lo posible por que te la pongas). Esto implica inmovilización en la cama: Un gotero de Oxitocina, otro de suero salino para compensar el riesgo de hipotensión por la epidural, y el cateter de la epidural, además del monitor. IMPOSIBLE.

Tan solo si la madre expresa el deseo de que no se le induzca o estimule el parto, y que no se le ponga analgesia, y esto se respete, tan solo en ese caso es posible la libertad de movimiento. Y sabemos que de momento son pocos los profesionales que respetan y favorecen esas elecciones de la madre, aunque aumentan.

5- Se procederá a romper la Bolsa Amniótica lo más tardíamente posible siempre que el tiempo de dilatación se encuentre dentro de los estándares de normalidad o no sea preciso el control fetal directo.

Punto negativo. No hay que romper la bolsa. Lo de los tiempos de dilatación estándares es como decir que harán lo de siempre: No respetar los tiempos de dilatación de la madre y crear un ambiente de prisas y precipitación. Además hace ya tiempo que se sabe que romper la bolsa NO acelera el parto y SI aumenta el dolor, además de perturbar el proceso natural al someter a la madre a una práctica agresiva, que evita una vivencia gratificante.

En cuanto al control fetal directo, pues en ese caso, evidentemente, hay que romper la bolsa. Pero estamos en lo de siempre. ¿Se decide control fetal directo ante una evidencia suficiente de perdida de bienestar fetal, o se precipita la decisión por las prisas, nervios, o prejuicios del personal que asiste el parto?

6- Acompañamiento: Puede tener como acompañante a la persona que Vd. elija durante el proceso de dilatación y parto. Dicho acompañante colaborará en todo momento con el personal que tiene a su cargo el cuidado del proceso, siguiendo en todo momento las indicaciones que se le den. En ningún caso puede desarrollar actividad clínica. En el caso de parto instrumental o cesárea, el acompañante no podrá permanecer en el área quirúrgica.
Las salas de dilatación son individuales; hay ocasiones que por la saturación de parturientas tendrá que compartir dicha sala con otra gestante. En dicha situación no podrá haber acompañantes por problemas de espacio y movilidad del personal asignado a su cuidado.


¿Un acompañante realizando actividad clínica? ¡Como no sea un colega! ¿Y en tal caso que temen? ¿una denuncia cualificada por mala praxis? (Si la cago, mejor que no me vea alguien que entienda). Recomendaría tranquilidad, si partimos de miedos para evitar acompañamientos, ya hemos fallado de entrada. Los miedos no han de entrar en la sala de dilatación ni en el paritorio.

Si se refieren a Doulas: NO realizan actividad clínica, y son beneficiosas para la madre y el desarrollo del parto, salvo que quien atienda el parto, no las trague, en tal caso que se abstenga de atender ese parto.

lCualquier pareja colaboraría con el personal. Hace más falta que el personal considere, además de a la mujer, a la pareja y le mantenga convenientemente informado, especialmente en caso de problemas.

En cuanto a los partos intrumentales o cesareas, de momento, en este punto parece que es mucho pedir, pero las experiencias en los Hospitales Amigos de los Niños, la presencia del acompañamiento en quirofano ha sido altamente beneficioso, siempre que sea voluntad y deseo de la madre. Comprendo que una pareja nerviosa pueda resultar un obstáculo, pero si se tomaran en serio los planes de parto y se hablara con las parejas de sus deseos antes del parto la cosa podría ser muy positiva. Creo que tienen, de nuevo, miedo.


¿Problemas de espacio? ¡Cierto!, ¡¡el acompañante ocupa muuuuchooooo espacio!!. Bastaría con lo dicho anteriormente y de que en una entrevista previa indicar a la pareja como puede evitar ser un obstáculo en el camino de los profesionales. Donde colocarse, realizar una visita previa a las instalaciones, (aunque sea virtual)...


7- Intimidad. Se procurará que sean atendidas por el mismo personal, teniendo en cuenta que puede cambiar a lo largo de su parto, dependiendo del turno laboral.

Perfecto. Pero si hablamos de parto normal, no es necesario que la matrona llame por ejemplo al anestesista para que “convenzca” a la madre de ponerse la epidural. En un parto normal basta con una matrona. En cuanto a los turnos, estaría bien que de forma respetuosa las matronas llegaran se presentaran y se pusieran a disposición de la madre y evitar formas de abordaje invasivas y bruscas. Igualmente al despedirse. La mayoría de las matronas lo hacen, pero NO TODAS.

Por otro lado, algunos médicos con afán de control, o con nervios, o que vienen de una urgencia, o simplemente por que su trabajo se centra en los problemas y no la consecución de un proceso natural, deberían abstenerse de interferir en un parto normal que no necesita de sus servicios obstetricos, ya que esto puede perturbar el ambiente, que no solo debe ser intimo, sino también RELAJADO, SILENCIOSO y en SEMIOSCURIDAD para obtener los mejores resultados. Confíen en las Matronas, si es necesaria la presencia de un médico ellas les avisaran, no son médicos pero son PROFESIONALES.

Durante la dilatación

8- Control fetal: Preferimos la monitorización continua y/o interna, dependiendo de la situación de bienestar fetal. Se podrá valorar la monitorización discontinua según los recursos existentes.

Veamos, si estamos hablado de parto normal, la monitorización interna debe descartarse de entrada, ya que en tal caso convertimos un parto normal en un parto medicalizado sin necesidad. Entiendo que prefieran la monitorización continua, pero esto también limita la libertad de movimiento. Se sabe que el monitor fetal tiende a usarse al revés: en vez de para detectar necesidad de intervención, para justificar la práctica medica (adecuada o no) en caso de que surja un problema. Debería ser elección de la madre o en todo caso usarse cuando la cantidad de matronas disponibles no sea la suficiente para atender el numero de partos con monitorización discontinua. ¡¡Hasta un partidario del parto natural como yo comprende esto!!

9- Alimentación intraparto: Podrá tomar bebidas ligeras durante su dilatación.
No está mal para empezar, si se cumple. Pediria a los anestesistas que fueran un poquito más comprensivos y a los obstetras que empiecen a tomarse en serio que el parto natural y que sus condiciones reducen problemas. Si los obstetras empiezan a verlo, los anestesistas empezarán a notarlo. Y quizá hasta permitan ingestas solidas discretas.

10- Venoclisis: Durante su estancia en dilatación, se le pondrá una branula heparinizada por si surgiera una emergencia, a los efectos de poder aplicar las medidas precisas sin pérdida de tiempo.

Me parece prudente. La interferencia en el proceso es minima y dura un instante.


11- Oxitocina: No se aplicará de rutina. En el caso de que sea precisa, se le explicara la circunstancia que obliga a su aplicación.

Punto Vital. Comentarios; ¡¡ a ver si es cierto y verdaderamente no se aplica por rutina!! . A ver que se considera como “preciso” y a ver si de verdad se explica.

Lo verdaderamente bueno seria que si a pesar de la explicación de esas circustancias, la madre desea seguir intentando que sus hormonas naturales hagan el trabajo y que se le conceda el tiempo y la tranquilidad para poder hacerlo, se atienda su solicitud (o la de su pareja, si la madre lo ha expresado previamente y no está para ser perturbada, ya que normalmente las intervenciones del personal, aunque sean muy cuidadosas pueden perturbar el ambiente adecuado para que la oxitocina natural sea segregada adecuadamente). Se que hay obstetras del Servet que actuan de esta forma cuando la madre lo pide. Gracias.


12- Analgesia/Anestesia: No se realiza de forma sistemática; tan solo en el caso que Vd. lo desee. Previamente la matrona de su Centro de Salud le habrán informado de las técnicas implementadas en el Hospital, así como de sus ventajas e inconvenientes.
Actualmente, cuando alcance las condiciones adecuadas de dilatación y dinámica, se le ofertará analgesia epidural.
En el caso de solicitar dicho tipo de analgesia, el periodo de dilatación se considera como de alto riesgo, ya que hay que aplicar otro tipo de medidas de control materno y fetal imprescindibles en este tipo de analgesia.

Con que, realmente, se respetara el deseo de la madre y no se le “intentara convencer” de lo contrario, seria un gran paso. Para una madre que opta por no ponerse anestesia y que no ha parido nunca (y aunque haya parido anteriormente) el ambiente social y hospitalario a favor de la epidural condiciona su voluntad y resulta fácil conseguir que la madre consienta la epidural, dado su estado hormonal, si se la “presiona” aunque sea amablemente.

Es necesario abandonar el prejuicio de que el dolor de un parto es traumatico y de que es mejor no sentir dolor. Solo una mujer que ha parido de forma natural es capaz de tener un referente de lo que es el dolor de un parto. Y hace décadas que la mayoría de los partos no son naturales. Con lo cuales son pocas las mujeres, médicos y matronas que tiene un referente real de esa circunstancia.

Lo que hace sufrir a una mujer en su parto es su manipulación, la indefensión, la impotencia de no poder hacer nada, … a veces curiosamente lo achacan al dolor físico AUN EN PRESENCIA DE EPIDURAL EFECTIVA.

Mi recomendación es que a una madre que ha expresado su deseo de no usar analgesia, no se le ofrezca en ningún momento la posibilidad (si en la preparación al parto, pero no en pleno proceso, si ella la quier la pedirá), pero se este atento a que pueda cambiar de opinión.

Aun en este caso probablemente con amabilidad y apoyo a la decisión previa de la madre y si las circunstancias del parto siguen siendo normales, pienso que lo adecuado es animar a la madre e informarle del progreso del parto para que se lo vuelva a replantear. ¡¡ Quizá se anime y decida seguir adelante sin la analgesia !!.

Por último, si finalmente la madre pide la epidural, lo correcto y respetuoso es no mofarse, ni burlase de su intención de no ponersela y no hacer los típicos comentarios despectivos (“al final todas os la poneis”, “ja, ja parto natural queria esta”, … probablemente la actitud del que se mofa ha sido la fundamental para que la mujer haya cedido.

Quiero destacar el ultimo párrafo del este punto del plan de parto de HUMSO: En el caso de solicitar dicho tipo de analgesia, el periodo de dilatación se considera como de alto riesgo, ya que hay que aplicar otro tipo de medidas de control materno y fetal imprescindibles en este tipo de analgesia. Razón de enorme peso para favorecer un proceso relajado a la madre que no desea la epidural y apoyarla en la decisión, además del incremento de partos instrumentales que supone su uso.



Durante el expulsivo y alumbramiento


13- Duración: Se deja evolucionar de forma natural el expulsivo mientras el parto progrese adecuadamente. En el caso que se detecte alguna alteración fetal o materna, se procederá a aplicar las técnicas tocúrgicas precisas para minimizar dicho riesgo.

Para que esta medida sea adecuada ha de haberse proporcionado a la mujer el ambiente adecuado y la libertad de movimientos y cambio de posición espontanea. Si ponemos a la mujer en el “potro obstetrico” difícilmente el parto podrá progresar adecuadamente y más fácilmente surgirán las alteraciones que lleven a un parto instrumental. El uso de sillones o camas de parto puede facilitar un expulsivo pero lo idóneo es la libertad de movimientos y el cambio espontaneo de posición de la mujer.

Soy consciente de que el personal no esta entrenado y seguro en un parto donde la mujer adopta libremente la posición. Pero seria valiente y responsable dar el paso en los casos en los que la mujer expresamente lo pida, y creo que serviría de gran utilidad al personal de maternidad tener la oportunidad de observar esto (en la distancia y sin perturbar la intimidad del momento)

14- No se realiza Episiotomía de forma sistemática. En el caso que el personal asignado a su asistencia consideré que hay un riesgo de desgarro perineal, se le informará previamente a su realización.

Tan solo el hecho de que la Episiotomia sea verdaderamente selectiva, y de informar (si de verdad se hace) es importante. Pero de nuevo si se proporciona a la madre las condiciones antes comentadas, en particular libertad de movimiento y posición, unido a protección del periné adecuada (paños calientes, etc) el número de “Episios” se reduciría de forma importante.


15- Posición de parto: Actualmente, el parto se realiza en mesa de parto. En el momento que se realicen las obras necesarias para la modificación de las salas de parto y se incorpore nuevo material asistencial, podrá elegir posturas más adecuadas a sus circunstancias.

Si esto es realmente cierto, seria importantisimo. Pero quiero recordar que esto es posible sin “nuevo material asistencial” y con espacio reducido. De hecho el espacio reducido parece ser importante para un desarrollo óptimo de un parto natural (ver articulo). Creo que si no se usan avances técnologicos y se gasta dinero, gran parte del personal hospitalario no adquiere la seguridad que necesitan para abordar el parto. Bastaría con lo que he indicado en el comentario al punto 13 del plan de parto.

16- Pinzamiento del cordón umbilical: El cordón se pinza en el momento que deja de latir. Si desea hacer donación de sangre de cordón, infórmese previamente en su Centro de Especialidades.

Fantastico, no hay razones, en un parto normal, para hacerlo antes. Y si multitud de ventajas.

17- Acogida al recién nacido: Inmediatamente en el momento del parto y si no hay alguna circunstancia pediátrica que lo impida, el niño estará en intimo contacto con la madre hasta la salida de la Maternidad.

En este centro, apostamos por favorecer la lactancia natural, se le prestará el apoyo necesario para el inicio precoz de la misma.
Durante el curso de su embarazo, habrá sido informada por su comadrona de las circunstancias de la lactancia natural.
De cualquier modo, puede recabar información y apoyo durante toda su estancia en Maternidad.


Me cuesta creer que sea cierto hasta que no se forme a TODO el personal, y se eliminen las tetinas, que aunque prohibidas en la teoría, existen en la práctica. El exceso de celo pediátrico en cuanto al peso, los lavados al bebé, darles chupetes, llevarse al bebe sin consentimiento materno por una orden pediátrica no consentida, la falta de calidad en muchas preparaciones al parto sobre la lactancia, siguen estando a la orden del día. Si parece que que en paritorio y despertar la cosa va bien. Pero no se puede decir lo mismo de la estancia postparto, según me relatan madres recientes.

Es importante que entiendan que en el curso de su parto puede haber limitaciones o pueden surgir complicaciones que impidan la aplicación de los puntos anteriores. En todo momento serán informados de dichas circunstancias.

Por supuesto, y cualquier partidaria del parto natural convenientemente informada de las circunstancias, de dejara asesorar por el personal. No lo hará, si se ve forzada, increpada, violentada o no respetada.


Complicaciones y/o riesgos y fracasos: Si bien el parto es un hecho biológico que puede transcurrir sin dificultades, a veces se presentan complicaciones tanto maternas como fetales, de forma inesperada y en ocasiones imprevisibles, que exigen la puesta en marcha de tratamientos, procedimientos o recursos adecuados a la anomalía detectada, transformándose el parto normal en un parto anormal o distócico.

Completamente de acuerdo y en estos casos, cualquier partidaria del parto natural debidamente informada de las circunstancias deseará ponerse en manos de los profesionales médicos. Tenemos una muy buena obstetricia, y en este hospital especialmente. Desde aquí solo cuestionamos el intervencionismo innecesario.


Las complicaciones más importantes son:
1. Riesgo de pérdida del bienestar fetal.

De acuerdo siempre que no se valore a la ligera y desde una perspectiva de miedo o nerviosismo. Si no puede, como ocurre con frecuencia, intervenirse innecesariamente, pensando en el interés propio y no tanto en el del feto.

2. Prolapso de cordón tras la rotura de la bolsa amniótica, que pone en grave peligro la vida fetal.

Otra razón para no romper la bolsa.

3. Infección materna y/o fetal.

4. Trastornos hemorrágicos y/o de la coagulación que pueden llevar a hacer necesaria la transfusión, intraparto y posparto.

Cuidando el ambiente, la posición libre, evitando la litotomia, y favoreciendo el amamantamiento inmediato estos riesgos se reducen notablemente.

5. Hematomas en el aparato genital.

6. Lesiones y desgarros del canal del parto (cervicales, vaginales, vulvares, ocasionalmente de la vejiga urinaria, lesión uretral y/o del esfínter anal y recto, incluso rotura uterina, complicación ésta muy grave).


Si, pero, en cuanto a desgarros vaginales y vulvares, todos los estudios modernos (incluido uno realizado en elServet) concuerdan en que los desgarros espontáneos no suelen pasar de tipo II. La episiotomia es de tipo III aunque sea encaminada, y lo que los médicos alarmistas llaman “explosión perineal” (desgarro de tipo IV) se produce en presencia de Episiotomia o por condiciones patológicas previas y nunca espontáneamente en un periné sano.


7. Complicaciones debidas a la alteración en las contracciones uterinas, al tamaño del feto, a la mala posición de éste o a alteraciones anatómicas de la madre. Falta de progresión normal del parto. Dificultades en la extracción del feto.

Insisto en que proporcionando las condiciones adecuadas y el respeto a la madre, estas complicaciones se reducirán. Pero esto no podrá ser comprobado si no se le da una oportunidad a lo que hoy ya es evidencia científica.


8. Shock obstétrico. Shock hipovolémico y/o embolia de líquido amniótico y/o coagulación intravascular diseminada.

9. Existe un riesgo excepcional de mortalidad materna actualmente estimado en España en 5 de cada 100.000 nacidos vivos, en parte debido a patología previa de la madre.

La aparición de alguna de estas complicaciones obliga a finalizar o acortar el parto de inmediato, siendo necesaria la práctica de una intervención obstétrica (cesárea o extracción vaginal del feto, instrumentado con ventosa, espátulas o fórceps), con el propósito de salvaguardar la vida y la salud de la madre y/o del feto. Estas intervenciones llevan implícitos, tanto por la propia técnica como por la situación vital materno-fetal, algunos riesgos, efectos secundarios y complicaciones que pueden requerir tratamientos complementarios.


Me parece importante y positivo que se mencione esto ya que refuerza la necesidad de cuidar el proceso natural para evitar los riesgos inherentes al parto instrumental y tratamientos. Es bastante conocido lesiones por forceps en cabeza, u hombros, como la afectación de plexos nerviosos que no se diagnostican (en algunos casos), y que impiden una rehabilitación adecuada del bebé condenandolo a una limitación o invalidez quizá de por vida.

En caso de que la intervención sea necesaria, ninguna partidaria del parto natural, tratada con el debido respeto denunciaría a un medico que ha hecho lo necesario para salvar un peligro para el bebé, aunque esta intervención haya conllevado un problema posterior. Informar adecuada y verazmente de lo sucedido, se agradecería, ya que permite buscar soluciones al problema.

Estoy convencido que del respeto y la comprensión nacen el respeto y la compresión.

Las decisiones médicas y/o quirúrgicas a tomar durante el transcurso del parto quedan a juicio del cuadro médico, tanto por lo que respecta a su indicación como al tipo de procedimiento utilizado, si bien la paciente y su pareja o familiares en su caso, serán informados inmediatamente de los mismos.

Si, deben ser REALMENTE y VERAZMENTE informados, y se debe respetar se se opongan al tratamiento ya que es un derecho recogido por la ley de autonomía del paciente. Ningún partidario del parto natural obviaría una razón de peso bien informada, veraz y sin intención de manipular en beneficio del medico y/hospital.

Se debe confiara en los padres y ser sinceros, ellos responderán con la misma confianza.

La atención médica del parto se llevará a cabo por el equipo de profesionales (obstetras, anestesiólogos, neonatólogos, matronas, enfermeras) del Hospital con funciones específicas.

Tras cualquier intervención se explicarán a la paciente las precauciones y tratamientos a seguir y que ella se compromete a observar.


Es lo adecuado, pero de nuevo he de recordar los miedos y en ocasiones la falta de formación, que llevan a intervenciones necesarias, desinformadas y no consentidas. Se puede alimentar a un bebe con jeringa o cucharilla sin recurrir a chupetes y se puede con ayuda del hospital. Sabiendo esto cualquier intento de desanimo puede ser atroz. Conozco un médico que le dijo a una madre “no tienes leche ni para un cortado” Esto ni es profesional, ni cierto, y adolece una falta de tacto y respeto enorme. Confio en que no hay “profesionales” así en el Servet. Por cierto, esa madre amamanto a su hijo por más de dos años.

Esperamos de Vd. Y de sus familiares que nos preste su apoyo y colaboración para llevar a feliz termino el proceso de su parto, y que confíe siempre en el criterio, conocimientos y profesionalidad del personal sanitario que le atiende.

Cuentan con el apoyo y colaboración, pero les pedimos correspondencia real, y no solo en palabras o escritos. Confiaremos siempre en el criterio y profesionalidad de cualquier personal sanitario que sea respetuoso a su vez con los padres sus deseos, sus preferencias, sus pensamientos y sus sentimientos.

El apoyo, la confianza, la colaboración y el respeto han de ser mutuos. Sabemos que es la intención de su centro. Pero detrás de todo profesional hay una persona, y hay circunstancias y existen personas o entre los “profesionales” que o bien abusan de su posición de poder o bien pierden la perspectiva en un momento dado.

Todos estos cambios darán frutos positivos para todos nosotros si se nos tiene en cuenta a las madre y padres y no se nos ve como objetos pasivos que deben cumplir las normas. Somos las personas a las que prestan su servicio, cuidarnos y respetarnos deberia ser su vocación, frente a actitudes recriminadoras, impositivas, o coercitivas que con demasiada frecuencia se dan.


En nombre del todo el personal que participa en su asistencia

En nombre de muchas personas, mujeres y sus parejas, que desean el mejor parto para su bebe y ellas mismas, gracias por leer estos comentarios. Como ven nosotros prestamos atención a sus iniciativas y su afan de mejora. Esperamos sinceramente encontrar puntos y foros de encuentro con ustedes.



Dr JJTobajas
Jefe de Servicio de Obstetricia del Hospital Universitario Miguel Servet Zaragoza


Sergio

Padre de un bebe en un hermoso parto respetado en su hospital.


Articulos Relacionados: Cambios en el Servet

martes, 17 de febrero de 2009

El Servet, las cesareas y el parto natural

Ayer el EcoDiario del Economista.es publicaba la siguente noticia: "El Miguel Servet es el tercer hospital de España que menos cesareas hace" .

La noticia me deja un sabor agridulce.

La cierto es que es muy de agradecer la estupenda labor del Dr. Campillos en cuanto a los partos de nalgas se refiere, la versión externa y al PVDC (Parto vaginal después de cesarea).

Sin embargo tengo varios puntos de critica:

1) El 35% de las cesareas es debido a distocia (parto que no evoluciona correctamente): Sobre esto he de decir claramente que simplemente mejorando las condiciones de intimidad y acompañamiento de la madre, junto con el respeto por sus decisiones y la no presión por parte del personal sanitario a inducir el parto, y no poniendo limites al tiempo que la mujer necesita para parir, este porcentaje disminuiria notablemente.

En muchos de casos el parto no evoluciona como es debido por la actitud de algunos profesionales, que crean un ambiente de tensión, discusión y miedo.

2) Las técnicas de control fetal, que deberian servir para evitar intervenciones innecesarias, se usa al revés; al menor indicio de perdida de bienestar fetal se interviene medicamente para evitar denuncias.

El partograma es usado como "guardaespaldas" para los medicos en vez de una herramienta de orientación.

El monitor da muchos falsos indicadores de perdida de bienestar fetal, y el trabajo del obstetra seria saber esperar a la evidencia de que es un indicador real y no intervenir usando un posible error de monitorización como escusa para quitarse un parto de encima.

Permitan a la madre que lo desee usar monitorización intermitente. La propia OMS y el plan estrategico nacional para la atención al parto normal reconocen que la monitorización continua no aporta mayor seguridad al parto que la intermitente.

La perdida de bienestar fetal representa el 25% de los partos que acaban en cesárea, pues bién: un uso adecuado del monitor o la monitorización intermitente tambien reduciria este porcentaje. Lastima que algunos "profesionales" piensen más en si mismos que en las madres y sus bebés.

3) Se dice en la noticia que el haber sufrido una cesarea anterior es una de las cuatro causas que recomiendan una cesarea, y esto es simple y llanamente falso. Además entra en contradicción con uno de los programas que han implementado para reducir las cesareas: intentar parto vaginal después de cesarea, donde ellos mismos indican que un 70% lo consiguen. ¿En que quedamos?

4) En cuanto al "parto humanizado": Por favor, ¡¡ Hoy por hoy es una loteria conseguir un parto natural en el Servet!! , porque te puede atender profesionales respetuosos o gente que imponga sus "criterios médicos" pisoteando los derechos de la madre y el bebe, solo porque no les gusta esto del parto natural.

5) En relación al punto anterior y en cuanto al numero de mujeres que solicito parto natural en 2008 (según el articulo solo 20):

  • No me creo la cifra, ni me creo que anotaran las mujeres que presentaban plan de parto en el libro de registro que manejan las matronas.
  • Un porcentaje cada vez más creciente de mujeres dan a luz en casa.
  • Un gran porcentaje de mujeres dejaron de presentar planes de parto al Servet ante los casos de mujeres que se sintieron "en el punto de mira" (negativamente) por el hecho de presentarlo. Se sintieron cuestionadas y criticadas por los profesionales en vez de apoyadas y respetadas.
  • Un pequeño porcentaje de mujeres que les correspondia el Servet para parir decidieron hacerlo en otros hospitales como Alcañiz, o Clinicas privadas como Acuario ¡¡ en Alicante !!, o bién pactar un parto con algún obstetra respetuoso en la privada.

Y todo porque piensan que el Servet es una loteria, que aunque el hospital intente implementar cambios, hay "profesionales" que de caer en sus manos les iban a encaminar intecionadamente hacia lo contrario al parto natural, con una actitud de recriminación y falta de respeto.

Así que las cifras no requieren mi credito. Y de nuevo la conclusión es que menos "foto", menos rueda de prensa y menos echarse flores y a trabajar todos por conseguir el respeto que las mujeres y sus bebés merecen.

Articulos relacionados:
¿Cambios en el Servet?

lunes, 16 de febrero de 2009

!Lo mejor es que te hagan una Cesarea!

No, no, no es que sea lo mejor, por su puesto que no. Pero es una frase recurrente entre muchas amigas que han dado a luz por cesárea.

Sin embargo la cesárea es una operación de cirugía mayor, no exenta de riesgos, y con una mortalidad materna muy superior a un parto vaginal.

Entonces, ¿que puede llevar a estas mujeres a asegurar que la cesárea es lo mejor?

He aquí mi teoría:

La mujeres que han sufrido una cesárea o bien la han tenido programada, o bien han sido sometidas al proceso de inducción "normal" de un hospital, (habrá también cesareas de urgencia inmediata, pero son las menos)

a) Si la cesárea ha sido programada puede haber sido decisión médica o solicitada por la madre.

  • En el primer caso la madre cede "por el bien de su bebe", porque para argumentar la necesidad de una cesárea el "profesional" tiene que inducir el miedo a esta mujer, y claro cuando tienes un supuesto experto que te dice que hay que hacerla y no tienes información ni se te ocurre recabar una segunda opinión ...(dada la supuesta urgencia, que extrañamente muchas veces es demorada un par de días- ¿no era urgente?).

  • En el segundo caso (decisión de la madre), las motivaciones pueden ser miles, y no voy a entrar ahí, pero seguro que el miedo, consciente o no, al parto, está presente. Cualquier profesional decente intentaria quitarle la idea de la cabeza a la madre.

b) Luego están las madres a las que les han programado una inducción: La mayoría de los casos son mujeres que entran en semana 41 o que aparentemente el bebé tiene poco peso. Otro de los motivos argumentados (¡esta de moda ultimamente!) es poco liquido anmiotico.

c) Por fin están aquellas madres que habiéndose puesto de parto de forma normal (espontáneamente entre la 37 y 42 semanas), acuden al hospital (misteriosamente por una puerta que pone "Urgencias"; ¿no es un parto normal?) y como las condiciones de ese día (numero de partos, personal disponible, cambios de turno, personal que actúa por comodidad propia y no por el bien de madre y bebé), se comen el paquete entero de la inducción: Estimulación con oxitocita sintética, suero intravenoso, epidural (esta última por deseo de la mujer, pero si no la desea mal remedio le queda), ...


En fin, que salvo en los casos en los que la madre o el médico desea una Cesárea o inducción (aberrante hasta para la mayoria obstetras), la madre que es sometida a un proceso de inducción tiene muy altas posibilidades de que el proceso sea algo como esto:


1. Estimulación con oxitocina:

Las contracciones se hacen más rápidas, intensas y dolorosas (esto es lo que da al parto su mala reputación en cuanto al dolor, porque no es el dolor fisiologico natural y saludable, si no una versión intensificada del mismo)

El cerebro, al no estar informado de estar produciendo su propia oxitocina (o mal informado), por la presencia de la oxitocina sintética, no envia la orden de emitir endorfinas (hormonas del placer, que hacen de la experiencia del parto gratificante)

2. Epidural: necesaria para evitar el tremendo dolor de las contracciones creadas artificialmente, con sus riesgos.

3. El monitor (que da muchas falsas alarmas) indica perdida del bienestar fetal, que puede ser debido a la intensidad de las contracciones (por la oxitocina artificial) o por lo contrario: la epidural baja la tensión arterial de la madre, si no se compensa adecuadamente con el suero salino, y aunque se haga hay riesgo de perdida del bienestar fetal ( no llega suficiente sangre al bebe a través del cordón).

4. Entramos en un ciclo de estrés (en los medicos y personal sanitario y tambíen en la madre). Sufrimiento fetal, se llama al medico, el medico intenta compensar mediante el flujo de anestesia, oxitocina, o suero. Si la condición de alerta no cambia, se sigue intentando compensar pero con más alarma y miedo.

La madre ve entrar gente con bata blanca, que no sabe quien son, que no la miran, solo al monitor, o entre ellos. Que actúan como si la madre no estuviera debido la urgencia del momento. La madre se asusta, pregunta, no recibe respuesta, o recibe malas respuestas por parte del personal que está nervioso. El miedo aumenta, teme por su bebe, teme por ella, esta muy asustada (lo que aumenta la adrenalina en su cuerpo dificultando aún más la situación, ya que la adrenalina bloquea el parto, por que es opuesta a la oxitocina).

Los médicos consiguen estabilizar la situación, pero lo anterior puede volver a suceder una o varias veces. Si sucede varias veces optarán por la cesárea (seguramente con motivos). Si no optarán por la vía vaginal, por que saben que es mucho mejor para madre y bebé, y que la cesárea es una cuestión de necesidad por urgencia.

Mientras la madre sigue asustada, sus niveles de adrenalina son altos, y la inducción no funciona bien (es difícil mantener el adecuado equilibrio entre oxitocina y epidural, y mucho más en estas condiciones). La madre llegados a este punto tiene tanto miedo y esta sufriendo (emocionalmente) tanto que lo que desea es que acabe pronto (ya) todo. Pero los médicos están empeñados en la vía vaginal y ella se pregunta por que no lo sacan ¡ya!, ¡¡por dios, que me lo saquen!!

Conviertiendo una experiencia que podria ser gratificante en una experiencia horrorosa para la madre, que no tiene dolor físico por la epidural, pero que siente un gran "dolor" (que puede llegar a sentirse como físico, somatizandolo a pesar de ser anestesiada: es una de las razones por la que muchas madres dicen que la epidural no les sirvió de nada, otra es que realmente no haga efecto por tardia o por dosis mál ajustada).

En todo esto, el bebe, ya en expulsivo, no puede salir (los motivos pueden ser muchos):
  • La perdida de sensibilidad en la musculatura del canal de parto (por la epidurál) impide que el cuerpo encamine bien al bebe.
  • Las contracciones son demasiado intensas y descoordinadas y el bebé sale "a trompicones" y puede quedar "atascado", especialmente cuando pasa entre las espinas ciaticas. Con tanta contracción violenta es más fácil que el cordón se enrede alrededor del cuerpo del bebe, acortando su distancia y impidiendo su salida al exterior (ya que el bebe al "verse agobiado" por la presión del cordón no avanza, a pesar de las embestidas de las contracciones: !!pongamonos también en la piel del bebe!!.
Tabien hay causas que podrían no tener que ver con la inducción, claro.

La cuestión es que cuando los médicos acaban decidiendo que es mejor una cesárea, la madre lo vive como una liberación, como el fin del sufrimiento que esta padeciendo.

De esta forma acaba formándose varias ideas:
  • "El parto es un proceso horrible y doloroso",
  • "Incluso con la epidural duele mucho" así que "menos mal que hay epidural" o "yo, !sin epidural!, ¡ni loca!",
Ideas erróneas basadas en las horripilantes vivencias de madres y cuya mala experiencia es debida realmente a la manipulación y medicalización del proceso del parto, y la falta de respeto y consideración del personal que lo atiende.

Y por fin una última idea:

"Lo mejor es una cesarea".
¿Por que lo dicen?
¿tu que crees?


Hechos:
  • La mujer que ha sufrido una cesarea tiene menos posibilidades de dar Lactancia materna
  • La mujer que ha sufrido una cesarea experimenta el sentimiento de no querer tener más hijos, y muchas desisten de tener más.
(Ambas cosas reconocidas por la SEGO en documento de consenso año 2000 sobre lactancia materna)

Interpretaciones: La consecuencias se achacan a la cesarea en si, y no se analiza para nada la situación emocional de la madre durante el parto. (Las emociones no son de interés de los médicos)

Consecuencias:
  • La visión del parto fisiológico se iguala a la visión de un parto medicalizado, pero sin ser consciente de que no tienen nada que ver.
  • Socialmente a la mujer se le transmite miedo al parto, y por extensión a su propio cuerpo y su capacidad de parir y criar con el.
  • Algunas mujeres acaban por pensar que la "Cesarea es lo mejor".
  • Muchas mujeres acaban sintiendose malas madres y desconectadas de sus hijos, por que nadie les ha contado lo que les ha pasado y por que.
  • En muchos casos (cuando no hay apoyo adecuado, y la situación familiar no es la más adecuada) la violencia sufrida se transmite a los hijos en forma de abandono, maltrato psicológico e incluso físico.

En muchos hospitales (incluido el Servet), se recibe mal a las mujeres que no desean epidural y se las presiona para que se la pongan, se las maltrata por parte de cierto personal. Son las raras por que no están tan influidas por el miedo social al parto como la mayoría de las mujeres, desde hace varias generaciones.

Así que si en los hospitales no quieren "mamiferar el parto" y buscar un parto agradable, placentero e incluso orgasmico, para las mujeres, que pasen a hacer cesáreas directamente ¿NO?

domingo, 4 de enero de 2009

El parto, la epidural y el dolor (II). Mi experiencia

Al hilo del postEl parto, la epidural y el dolor os voy a contar mi experiencia.

Sólo he dado a luz una vez. Y además sólo soy una persona de todo el mundo. Y cada una somos un mundo, pero os voy a contar mi impresión.

La menstruación a unas nos duele y a otras no. Unas se pasan 3 días en la cama y otras ni se enteran. Por el medio anda la mayoría que, en algún momento se toma algún analgésico, usa bolsa de agua caliente, etc…

Sospecho que en el parto es lo mismo. Hay quien ha dilatado 4 cm y no se ha enterado. Sin embargo yo, cuando tenía 1 cm de dilatación creía que se me iba a caer el niño (también es verdad que llevaba unas cuantas horas con la bolsa rota y estaba muy pendiente)

El dolor era soportable. Pero tuve momentos malos. Cuando me dejaron tumbada para el test basal no lo pasé bien. En casa, sentada en mi pelota, era muchísimo más llevable. Incluso esperando en la sala de urgencias me agarraba a la puerta, cogía una manilla con cada mano y me balanceaba, cerraba los ojos y pensaba en mis cosas. (Qué número debía ser) Pero bueno, aunque digo que hubo momentos malos. Estamos hablando de una intensidad de dolor como de un retorzijón muy fuerte muy fuerte. Lo que digo, soportable. Aunque, por supuesto, evitable de no haber estado tumbada y quieta.

Ahí fue cuando me dijeron: “Un centímetro, guapita! A planta ingresada”. Y yo: “queeee? Si lo voy a tener aquí mismo!” jajajajajjajaja

El subirme a planta no estuvo mal. Allí yo paseaba mucho, tenía mucho frío no sé por qué. Andaba con el abrigo puesto encima del camisón. El problema era que compartías habitación y que a mi marido no le dejaban estar conmigo. Pero bueno.

Cuando me llevaron a dilatación (estaría de 3 o 4 cm) y me bajaron tumbada en la camilla fue lo peor. En la contracción que me vino entonces me dí la vuelta cual gato y me puse a cuatro patas en la camilla. El pobre celador me decía “Te vas a caer!!” Y yo ya le dije “Sí, pero me dolerá menos” (jajajajajaja)

Sí que hubo un momento que las contracciones fueron aumentando de intensidad y, en aquel momento, pensé que no iba a tener fuerzas para aguantar. La sensación era de cansancio. De que sí, que aguantaba otra contracción mas, pero no sabía cuantas más. Entonces pedí la epidural y firmé el papel.

Apareció el anestesista, Chema Remartinez, al que le envío nuevamente mi agradecimiento, y me dijo lo siguiente: “Has presentado un plan de parto, que habrás estado pensando y redactando en tu casa tranquilamente durante varias semanas. Ahora, en menos de media hora has cambiado de opinión y has firmado un papel que ni siquiera has leido. ¿de verdad quieres la epidural?

Entonces se lo dije: “No quiero la epidural, pero si tengo que estar así muchas horas creo que no voy a tener fuerzas para aguantar.
El me preguntó que qué quería entonces y le dije “Déjame que aguante un poquito más y te vuelvo a avisar”.

Total que esa intensidad tan fuerte ya no volvió. Entonces recordé la preparación al parto en Aldama. En una clase de respiración comentaba la profe “Cuando te viene una de esas contracciones puñeteras, esta respiración quizás vaya mejor” (Ella no dijo puñeteras) O sea, que había contracciones más o menos fuertes. Y las fuertes eran así. No es que siempre fueran en aumento la intensidad.

El volvió. No sé en cuanto tiempo. Y me preguntó. Entonces le dije que, (otra vez) de momento no.

Hubo otro rato que yo recuerdo en el que Lorena, la estupenda matrona que me atendió, me hablaba. Y esperaba a hacerlo entre contracciones. Pero yo me quedaba completamente dormida. Cuando me despertaba veía que me hablaba y yo le decía "Lo siento, me he quedado dormida, no he podido oirte". En ese momento yo pensaba que estaba agotada y por eso ocurría. Ahora, gracias al post de Sergio, ya sé que es bastante más habitual de lo que yo pensaba.

Por no alargarme mucho. ¿Cuando decía que pedí la epidural porque creía que no iba a tener fuerzas? ¿A las 11 de la mañana? Pues si os digo que a las 9 de la noche estaba discutiendo con el ginecólogo porque me decía que me iba a hacer una cesárea os hareis idea de que en realidad, sí tuve fuerzas. ;-)

A partir de las 6 o las 7 de la tarde se empezó a poner muy nervioso el ginecólogo. Me faltaba muy poquito para la dilatación completa, pero no terminaba de hacerla. Al que,por cierto, yo no recuerdo gratamente porque sus modales, su forma de dirigirse a mi y su forma de tratarme no me parecían los procedentes. Ni en esa situación ni en ninguna. Mantengo que hasta que no tenga una conversación con el Dr Pérez no puedo censurar tajantemente su actuación, aunque dudo ya que jamás la tengamos. Necesitaría que me explicara su forma de tratarme, su empeño en hacerme una episiotomia cuando otra doctora consideraba que no era necesaria, su empeño en justificar una cesárea en relación a su turno de cena, etc...

El caso es que este doctor me dijo que, o me ponía oxitocina y epidural o me pasaba al quirófano a una cesárea. No me quedó más remedio que aceptar la epidural. Tengo que aplaudir al personal que luego me animó a no ponerme la epidural y seguir con mi propósito pero no me sentí fuerte para soportar la oxitocina sintética. Oxitocina que, por cierto, puede que tuviera que ver con que, a partir de su inyección, mis contracciones se detuvieran. Aunque el Doctor Pérez le gritaba a la persona que estaba al tanto de mi gotero que no me estaba administrando lo suficiente. (Ella le respondía algo así como "está a 36", pero no llegué a averiguar qué significaba). Desde luego este doctor como compañero de equipo tiene unos cuantos cursos de mejora personal a los que apuntarse, por cierto.

El caso es que, de lo que sí os puedo hablar es de la diferencia de sensaciones entre el empujar sin epidural y con epidural. Cuando me la pusieron estaba ya de dilatación completa y en fase de expulsivo. Sin epidural mi cuerpo "se ondulaba". Yo notaba que empezaba a empujar desde el diafragma y luego se combaba como una ola hacia adelante y luego hacia atrás según bajaba. Todas estas sensaciones puede que sean muy subjetivas y nada realistas, pero os hablo de mis sensaciones.

Con la epidural es verdad que no había dolor. Pero también me resultaba mi cuerpo ajeno. El empujar en ese caso era bastante unidireccional. Era una línea recta, nada de ondulaciones. Y lo que yo podía sentir como una contracción, señal que necesitaba para empujar era una leve rallada, que no sabía si subía o bajaba. (Las ganas de empujar cuando la contracción aumenta son diferentes que cuando disminuye, aunque ya no me acuerdo lo suficiente como para detallarlo mejor).

Mi parto acabó bien, el niño salió muy bien. Nada más colocarle la ventosa se giró y salió. No estuvo expuesto mucho rato a la epidural, calculo que pasó media hora o un poco más, así que no salió atontadillo. Y tampoco me tuvo que hacer cesárea el doctor, tampoco sé si pudo cenar, por cierto. En cuanto terminaron de coserme mi discutida episiotomía pude estar con él. Y la lactancia empezó al instante. No puedo saber si la decisión de la epidural fué acertada o no. No tengo certeza sobre si haber esperado un poco y haber dejado a la naturaleza habría sido mejor. Mi parto fué así y no podemos saber como hubiera sido en otra circunstancia.

Solo sé una cosa. El dolor es SOPORTABLE. Las sensaciones inigualables. El chute hormonal que tuve después era escandaloso. Mi vínculo con el bebé era más animal que racional.

Así que, como decía en otro post, os animo a que os dejeis sentir. Que llegueis al parto y probeis. Probeis hasta dónde podeis. Que escucheis a vuestro cuerpo, que os permitais cambiar de opinión, incluso dudar. Que merece la pena pasar por esas sensaciones.

domingo, 28 de diciembre de 2008

El papel del dolor en el parto

Siguiendo con el tema abierto por Estefania (El parto, la epidural, y el dolor), os pego un texto que habla sobre la función del dolor en el parto. Que cada cual examine sus sentimientos al respecto y saque sus conclusiones ...

La mia es: ya que durante tantos años hemos creado tanto miedo en la mujer sobre su propio cuerpo y la capacidad para parir, al menos respetemos la fisiologia del parto (el la medida de los posible y lo que la epidural permita) y los deseos de la mujer, mientras desmontamos toda esa violencia "invisible" sobre la mujer para que el dolor no sea el elemento que convierte a muchas mujeres en temerosas hacia su propia esencia y naturaleza.

Aqui está el texto (gracias a Susana por enviarlo):

Las sensaciones de parto

Las sensaciones de las contracciones del parto son saludables y tienen su razón de ser parabién físico y emocional. En el aspecto emocional, la respuesta física y hormonal custodia la satisfacción y se relaciona a la protección y sensibilidad de la madre hacia su bebé.

En lo físico, provee a la madre las señales para mover su cuerpo a favor de las rotaciones fundamentales del bebé. Las sensaciones del parto dan libertad, y promueven una experiencia individual marcada por ritmos, circunstancias, ritos y tiempos.

Las sensaciones del parto en general son unas de las más intensas que puede sentir un ser humano. A su vez, el nacimiento es uno de los pocos acontecimientos donde el dolor es salud.

En las sensaciones de parto existe una cadencia -en cada parto es distinta- que dirige a la madre. Las sensaciones pasan de ser tolerables, cuando la mujer siente la excitación de saber que pronto tendrá su bebé en los brazos; se van intensificando hasta que la mujer se ensimisma; y finalmente se tornan maravillosamente intensas hasta el punto en que la madre percibe, en muchos casos, que su ser y su cuerpo trabajan separados y al unísono.

Las sensaciones en su intensidad - antes y al comienzo del reflejo de expulsión- ayudan a lograr el fenómeno del sueño entre contracciones: un cansancio exquisito, necesario, determinado por la naturaleza y que produce un sueño profundo entre contracciones. Esta parte del proceso de parto ayuda -junto a otras cosas- a renovar energías y suplir fuerzas para terminar el parto y establecer la lactancia inmediata.

Muchas mujeres prefieren que una persona las ayude a manejar la intensidad en las sensaciones del parto a través de apoyo emocional y físico. "El dolor", entonces, es percibido como tolerable y es deseado. En repetidas ocasiones las mujeres que se educan sobre el ciclo de la maternidad evitan utilizar medicamentos para evitar o disminuir la intensidad del parto.

Las mujeres que logran vivir la experiencia de parto ambulando, tomando líquidos o alimentos, permitiendo al cuerpo las posturas que mejor se ajusten a su necesidad sienten mayor placer, lo que disminuye el deseo de usar medicamentos para evitar el dolor: prácticas evidenciadas.

El confinamiento de la mujer a una cama y la limitación para satisfacer las necesidades físicas y emocionales provocan malestar, lo que aumenta el dolor de manera no natural y la utilización de analgésicos, narcóticos y anestésicos: disminuye los cuidados basados en la evidencia y la satisfacción en el acto de dar vida.

El dolor del trabajo de parto guía a la madre. El cuerpo es sabio y pide posiciones que estén en armonía con las rotaciones y descenso del bebé ayudando a que su cabeza o pelvis abra camino con el menor sufrimiento posible. Las sensaciones del parto son la única señal física para mantener este vital trabajo y ritmo entre el dúo madre-bebé.

El dolor en el parto es todavía un misterio para los científicos. Se sabe que durante la gestación casi todas las fibras nerviosas sensitivas al dolor que se encuentran en el cuerpo del útero desaparecen, mientras, que el mayor número de ellas se encuentra en su cuello. Por análisis de lo conocido, se cree entonces que la respuesta del cerebro al dolor hace que se segregue la oxitocina necesaria para que la mujer de a luz.


Simplemente y por respeto a lo desconocido los cuerpos del dúo necesitan espacio para ser, así mantener y culminar su parto: y de seguro reducir el % de cesáreas tal y como sucede en países donde trabajan el parto fisiológico.

Es una realidad entre las mujeres, y también de la la ciencia que trata los aspectos biológicos y sociales del ser humano, que las sensaciones de las contracciones del parto son primitivas, originales, primordiales, fisiológicas, saludables, orgánicas, de progresión creciente, perfectas y son consonates con la vida -inherentes al proceso de nacimiento.


A su vez, este dolor de vida hace que el cuerpo genere las endorfinas que ayudan - entre otras- en aumentar: el bienestar, la tolerancia, el sentido de protección, el deseo de amamantar, el estado de alerta; e imprime en cada célula y espacio del alma la sensación de logro, satisfacción, confianza personal y apoderamiento en la mujer... también produce un poco de amnesia.



El "cocktail" natural de hormonas también juega un papel importantísimo en la supervivencia del neonato -su respiración, su estado de alerta, su calor corporal. El justo balance de hormonas crea una fascinación necesaria, una atención dirigida -única- entre madre bebé y que establece un apego saludable que precede a toda una vida.

En fin, es importante evitar juzgar a una madre por el uso de medicamentos para evitar el dolor. Es una decisión muy personal -algunas mujeres maltratadas, por ejemplo, no pueden tolerar más dolor o por mil razones más-. Lo esencial es cuidar la memoria de parto de cada mujer. En lo posible sí informar sobre los riesgos, los beneficios, el consentimiento informado y la importancia de escoger un buen proveedor de servicios de salud que facilite información fidedigna, permita libertad, compañía en el parto y el amamantamiento inmediato y exclusivo. Las sensaciones de parto deben ser estudiadas y dadas a conocer a las madres desde el embarazo, para entenderlas y desearlas parabién.

Debbie Díaz Ortiz

Partera

MPH, CPM

Puerto Rico

Enlace:

Red Latinoamericana y del Caribe por la Humanización del Parto y Nacimiento www.relacahupan.org