domingo, 29 de marzo de 2009

Conciliación Laboral de Verdad

Escribía antes un articulo sobre las mujeres que como mi amiga Sofia, luchan por mantener vivo un apego necesario con su hijo en una sociedad que se lo pone muy difícil. Y además lo consiguen.

Lo que me gustaria para mi amiga y para todas las mujeres como ella, es una autentica conciliación de la vida laboral con la maternidad. Os pongo un par de muestras de que es posible (en la España en la que vivimos, mucho ha de cambiar la cosa).

Diputada y Madre a la vez

Un dia de trabajo en la vida de una trabajadora de la revista Mothering

A ver si los responsables políticos, sindicales y agentes sociales se enteran, porque andan muy, muy despistados.

Madres luchadoras

Ayer fuimos de visita a casa de unos amigos. Tienen un bebé de 8 meses que va a la guardería desde los 5 y pico (baja laboral en España, 16 semanas + vacaciones). El padre esta aparentemente encantadisimo por que el peque se lo pasa muy bien. La madre, Sofia, sin embargo, está resignada, echa de menos a su peque, y no ve la hora de reencontrarse con el.

Lamentablemente este tipo de sentimientos en las mujeres es ignorado e infravalorado, en un ejercicio de sutil violencia social. A veces esta violencia se expresa en forma de chistes "graciosetes" (debido a la ignorancia y a la falta de información hasta el propio entorno familiar cae en estas cosas), y otras veces es más expresa en forma de frases como, "Huy, que enmadrado, ya lo pagarás". Bajo mi punto de vista es una muestra más de que no se respeta y valora a las mujeres en esta sociedad, ni siquiera por quienes dicen defenderlas, ya que no comprenden las verdaderas necesidades de madre y bebé.

Tengo otra amiga, que regenta una guardería , y me contaba la semana pasada que cuando vienen padres con bebés menores del año siempre pregunta para ver si es posible dejarlo con algún familiar en vez de llevarlo a la guardería (¡¡¿¿ o dios, está loca o que, acaso no quiere llenar su guardería de niños para cobrar más dinero!!??).

Le pregunté a mi amiga que, bajo su experiencia, que actitud tenían las madres ante estas sujerencias y me comento que hay un 80% de madres que de poder quedarse con su hijo o, al menos, dejarlo con un familiar, lo harían. Pero me dijo que había un 20%, que tela, que prácticamente ... ¡¡¡se sentían aliviadas al dejar al niño allí!!

Yo estoy convencido de que ese 20% son mujeres que han tenido una mala vivencia del parto, y seguramente una separación posterior del bebe, que han impedido una adecuada formación del vinculo madre-hijo. Además seguro que son mujeres convencidas por esta violenta sociedad, de que solo tienen valía en el mundo laboral. O quizá han acabado pensando así, ante la imposibilidad de ser libres de expresar sus verdaderos impulsos, por el ambiente hostil que las rodea (trabajo, amigas, familia) donde está mal visto que una mujer se quede con sus hijos en un periodo tan importante para ambos como son los primeros años.

A mi primera amiga, del grupo del 80%, debo darle la enhorabuena pues, a pesar de que su parto y trato en el postparto no fue para nada el idóneo, ella ha sabido luchar contra el ambiente social hostil, dentro y fuera del hospital, y ha establecido un buen vinculo con su hijo, que desgraciadamente es estorbado por la realidad social. Por eso ella tiene mucho merito. Por que no es fácil luchar en un ambiente que promulga lo contrario, y en en una situación en la que las mujeres están emocionalmente muy sensibles y vulnerables, debido a los procesos hormonales. Por eso su hijo se criará sano y feliz, por que cuenta con ella para abrazarlo, quererlo, y protegerlo de los excesos de esta sociedad.

Otros niños que no tengan esa suerte, podrán tener muchos niños alrededor, en la guardería, muchos juguetes, etc .. pero si no se les compensa ese abandono forzado por la sociedad, como lo compensa mi amiga, serán pasto fácil para la aparición de sobreestimulaciones, frustraciones, soledad, y agresividad, caldo de cultivo para que algunos de esos niños puedan llegar a ser victimas o ejecutores de violencias mucho más intensas y que la sociedad si reconoce, que tienen origen en estas pequeñas violencias que pasan desapercibidas.

Conozco muchas mujeres, que piensan y sienten como mi amiga, aunque las conozco de ambientes de grupos de crianza, lactancia, etc. El merito añadido de mi amiga es que no a podido tener acceso (por sus condiciones laborales, etc) a un grupo de este tipo. Afortunadamente se que ha contado con algún apoyo de gran calidad en su familia.

Así que a mi amiga, de nuevo, enhorabuena, pues tu amor por tu hijo hará que se convierta en un gran hombre, sigue abrazandolo, cogiendolo y manteniendolo cerca de ti, sigue haciendo que se acostumbre a los brazos. A muchos niños se les niegan desde que nacen.

Articulos Relaccionados:
Donde Nace la Violencia (En el encontraras otros enlaces a articulos relacionados).

viernes, 27 de marzo de 2009

Guias de Recomendaciones para el parto

Ayer, en la charla de "El Parto es nuestro" me enteré de una noticia muy interesante. El ministerio de sanidad está preparando 2 guias de recomendaciones para el parto;

  • La primera va destinada a profesionales, con las recomendaciones para la atención al parto normal, fundamentadas por la evidencia cientifica recogida en el la Estrategia Nacional de Atención al parto normal. Será repartida por todos los hospitales españoles del sistema publico para que se basen en ella en la atención a un parto. Será la guia de este tipo más avanzada y actualizada de Europa. Recoge muchas de las medidas que yo señalaba en el articulo "¿Cambios en el Servet? y que me senti orgulloso de ver que coincidian en la ya mitica carta de Carmen Pascual.
  • La segunda ira destinada a las embarazadas, con el objetivo de informar de cuales son las condiciones adecuadas para que un parto se desarrolle con las mejores garantias de seguridad, y de tener una buena vivencia del parto. Servira para desmontar muchos mitos falsos que circulan y que llevan a muchas madres a aceptar prácticas nada recomendables para la atención a un parto normal. Esto es así por la violencia sutil ejercida hacia las mujeres en forma de miedos sociales sobre su capacidad para parir, lactar y criar, en forma de ideas peligrosas.

El objetivo de estas guias es, por un lado, tener mujeres adecuadamente informadas sobre el proceso del parto, y lo natural del mismo. Contarles que un parto que sucede de forma natural, sin intervenir artificialmente sobre él y en un ambiente de intimidad adecuado disminuye el dolor y permite disfrutar de la vivencia del parto, haciendo el parto más seguro y garantizando la formación adecuada del vinculo emocional con el bebé. También explicarles que su cuerpo esta preparado para parir si se respetan las condiciones adecuadas, y las contraindicaciones que tiene la medicalización rutinaria. Se trata de que las mujeres, con la información adecuada, tomen una decisión libre sobre como desean que se asista su parto.

Por otro lado tener profesionales adecuadamente formados, ya que en su formación nunca han estudiado ni presenciado un parto fisiologico. Por contra los profesionales solo conocen como es un parto medicalizado, y no se sienten comodos ante un parto que se desarrolla de forma natural. El objetivo es que estos profesionales tengan adecuada información en la guia y cursos de formación a su disposición para entender que hay otras formas, mucho mejores, para atender un parto normal, basadas en el respeto, la intimidad, el silencio, el acompañamiento discreto, que mejora la seguridad del parto y la vivencia de la madre. De esta forma la medicalizaciones que vienen siendo rutinarias en la mayoria de los partos normales, se dejarian para los casos en los que el proceso fisiologico se desvia de la normalidad y apercen riesgos que si hacen necesaria una intervención.

Se espera que las guias sean publicadas antes del verano del presente año.

Queria dar las gracias a las personas, algunas de ellas de Zaragoza, que estan impulsando estos cambios, en una lucha por la dignidad de la mujer y de los bebes desde hace ya muchos años. Ellas saben a quien me refiero.

Enlaces:

Documentos y articulos realacionados
Estrategia de atención al parto normal en el sistema Nacional de Salud
Teo y Leo: Guia del Buen Parto (Articulo donde intentan resumir las recomendaciones de la Estrategia)
¿Cambios en el Servet?
Carta de Carmen Pascual (Matrona Autentica)

Webs
El parto es nuestro

jueves, 26 de marzo de 2009

Charla EL PARTO ES NUESTRO

Este Viernes, día 27 de marzo
a las 17,30h. en el Centro Civico Universidad
Calle violante de Hungría , 4 (zona Romareda)
Charla-coloquio sobre:

El parto es nuestro

Con Conchita Diez y Macarena Fernandez

Estais invitadas-os,
Vía Láctea

domingo, 22 de marzo de 2009

ADOPTAR AL INTERROGANTE

Una amiga, Patricia, nos envia este interesante articulo-reflexión


ADOPTAR AL INTERROGANTE


A algunas mujeres que quieren ser o que han sido madres les resulta difícil acercarse al discurso del apego y, más que al discurso, a la práctica misma de una relación de este tipo con sus bebés, con sus bebés pensados, deseados, nombrados o existentes ya, que ocuparon el regazo tras ser paridos o acogidos y finalmente adoptados pues como dice J. Lacan “Todos somos adoptados y pobre del que no lo sea”.

A otras mujeres que quieren ser o que han sido madres les resulta fácil o muy fácil deslizarse por los seductores caminos de una crianza en la que la mamá amorosa y el bebé establecen un vínculo único, imprescindible en las primeras etapas de la vida para el desarrollo humano y humanizante.

Me atrevo a decir que, a unas y a otras, a todas, nos asaltan una multitud de contradicciones, de dudas y de incertidumbres que giran en torno a una pregunta central: ¿soy buena madre?. Esta pregunta nos cuestiona desde dentro, en secreto y nos pone en guerra contra nosotras mismas y es por eso por lo que buscamos una respuesta afuera. Pero lo que viene al lugar de la respuesta desde fuera es tan imperativo como desconcertante porque los decires médicos, sociales, culturales e interculturales o ideológicos sobre quién es o no buena madre o cuál es el modelo de crianza ideal son infinitos, parciales, no se aúnan y por lo tanto no son.

Los arquetipos sobre la buena o mala forma de criar, tranquimazines de otros tiempos ya no nos sirven en esta época de células madre (o en la que las células son madres). Atravesamos un momento de desorientación ante la avalancha de debates abiertos, mercadillo global de ideologías. Para bien y para mal antes había una o dos fórmulas imperantes y las otras eran transgresiones pero unas y otras convivían, ocupando su propio espacio, a cielo abierto o clandestinas, en los foros o colándose por las rendijas. Para bien y para mal ahora cualquier propuesta tiene cabida en los mismos sitios; son multitudes que entrechocan y se colapsan, gozando de la misma plausibilidad una opción y su contraria. Ahora los médicos son o no creyentes de la lactancia materna, de la homeopatía o de la fibromialgia con lo que la misma ciencia orienta las investigaciones partiendo de la creencia previa, buscando evidencias a partir de lo creído.

Lo que sí se obtiene pues del contexto sociocultural en relación a la crianza son millares de modalidades de evaluación, diagnóstico y medición de todo tipo de alteraciones biopsicosociales del bebé, de la madre y del vínculo entre ambos así como millones de posibilidades de satisfacer las necesidades genuinas o previamente producidas desde el mismo contexto. Es como si todos estos elementos estuvieran en una coctelera formando una mezcla imposible, intragable que se da a beber indiscriminadamente, que tiene efectos narcolépticos para adormecer las conciencias. Desde afuera llega, a modo de tapón, la imposibilidad misma de que la pregunta pueda emerger.

La pregunta de las madres no tiene respuesta afuera porque cuando surge lo hace en el seno mismo de cada díada madre-bebé y es ahí y sólo ahí donde puede hacerse el intento de anudar algo, de ir esbozando pequeñas estrategias, apenas gestos que le den a una la impresión de que lo que hace por su hijo o por su hija cada día es lo mejor que ella puede hacer en sus circunstancias.

¿Y que hay del instinto? una cierva, una loba o una elefanta no se cuestiona sobre su maternidad del mismo modo que no se cuestiona sobre su forma de apareamiento porque estos y otros patrones comportamentales están fundamentalmente gobernados por el instinto. Para comprender y explicar cuestiones de crianza humana el símil con cualquier especie animal, incluidos los primates, nos sirve sólo hasta cierto punto del mismo modo que no podemos comprender los patrones del delfín a partir de la estereotipia de los leones. Los seres humanos, a través del lenguaje nos constituimos como sujetos y, a un tiempo, nos vinculamos con los demás; así, el instinto y la estereotipia quedan reducidos a su mínima expresión preponderando, a todos los efectos, la subjetividad de cada quien. Y ese cada quién es un cada quién auténtico que no puede verse a la luz miope de normalizaciones estadísticas donde la teta es cada tres horas y el tiempo medio de la toma de diez minutos, donde los bebés que duermen con sus padres según de que estudio se trate serán punto y medio más inteligentes o tardarán doscomatres meses más en controlar esfínteres, donde no tenemos un hijo o dos sino unosesentaycuatro y donde si medimos unocincuentayocho y pesamos sesenta kilos es que tenemos doce años y estamos gordas o bien, somos adultas bajitas pero gordas en todo caso.

Si no hay agarradero suficiente en la esterotipia biológica y, por otra parte, los gurús, científicos y cientificistas, ideólogos y demás hierbas proliferan tanto que realmente no existen ¿será verdad que estamos solas con nuestro singular e íntimo interrogante? Quizás esto es todo lo que tenemos, algo adentro que nos interroga como madres y nada más. Pues bien, sin apresurarnos a obtener respuestas para que no deje de sernos útil podemos quedarnos ahí; sin urgencia, con nuestro pequeño tesoro mamando, en el regazo, cogido de la mano, caminando cerca o dentro, incluso todavía en el mundo del porvenir o en el de los deseos... y así quizás encontremos algo de lo femenino que venga a auxiliarnos.

Podemos estrechar el círculo en torno a esa pregunta, anulando la rivalidad para entender los matices que nos diferencian a las unas de las otras y aprehender el hilo sutil que nos une a todas y tejer con él la urdimbre que nos puede hermanar a nosotras, con nuestros hombres y con nuestros hijos e hijas alrededor del interrogante y que sea lo que sea.



A todas las madres, sobretodo a la mía

Patricia