Ya he comentado alguna vez que, cuando acudes al pediatra por primera vez con un bebé, este suele darte un papel titulado "Normas para la introducción de la alimentación complementaria" o similar.
Versiones de este documento creo que puede haber tantas como pediatras. El mío lleva el sello del Gobierno de Aragón así que sospecho que se intentó unificar la guía a nivel autonómico. Pero otros pediatras siguen dando otras versiones. Unas hechos por ellas, otras por colegas que les han gustado y han adoptado...
Si no sabes que de este "papelico" hay mil versiones puedes llegar a tomarlo como una especie de guía para cumplir a rajatabla. Más con frases tan contundentes como el que tiene el mío "A los 7 meses el niño debe hacer 7 comidas: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena". Pues a ver qué pediatra viene a mi niño a convencerle que eso de la tetica por la noche se ha acabado. También ocurre que se echa una siesta larga y pasa de merendar. O, como con mi primer hijo, que estuvo sin hacer "cena" hasta los 11 meses o más. Y yo venga que enseñarle el papelico pero claro, como mi bebé no sabe leer, pues se la salta.
También me planteo si el que redactó el papel tenía algún bebé a mano para ensayar con él. Dice que hay que introducir los alimentos esperando una semana entre un alimento nuevo y otro. Y, al final de los seis meses ya tienes que haberle dado: patata, zanahoria, calabacín, judía verde, borraja, ternera, cordero y pollo. Ahora entiendo porque mi madre dice que no me cunde el tiempo, claro, mis meses tienen cuatro o como mucho cinco semanas no OCHO!!!!!
No te digo ya si, cuando vas a probar a introducir el pollo, pues vas y compras un pollo ecológico o, como yo, pollo alimentado con maíz. Además quieres dárselo recién comprado por aquello de que el pollo mucho no aguanta. Y, oye, es tener el pollico recién hecho, con mucho amor y cariño y páf! ese día no tiene ganas. O está raro, o hace calor y come muy poco. Y tú ya no sabes si esa cantidad se puede considerar prueba o no...O que la escupe y no quiere y no sabes si es que no le gusta o es que has puesto mucho calabacín. Vamos, se nos ha ido la semana del pollo sin probarlo. Un drama, que el tiempo corre.
Por eso he hablado con madres y padres agobiados que hablaban de los alimentos del "papelico" como si fueran los temas del exámen final que no se han estudiado. Padres que se sentían culpables porque lo del séptimo mes les quedaba para el octavo, como si fuera una recuperación.
Si en realidad nos explicaran que no es que "a los 7 meses hay que introducir el pescado blanco" si no que, "no hay que introducir el pescado blanco antes de los 7 meses" y que estas recomendaciones se basan en estudios de la OMS sobre alergias e intolerancias de los alimentos, igual conseguían que los padres fuéramos un poquito más relajados y, también, los sanitarios.
También tengo conocidas que se han dedicado a recopilar "papelicos" de estos y recomendaciones de pediatras, el suyo y los de alrededor, intentando hacer la "superguía" pero que, al final, han tenido que dejarlo de lado porque era imposible conciliar tanto consejo contradictorio.
Creo que es esencial prestar atención a las necesidades del bebé, adaptar la introducción de la alimentación a sus hábitos y los de la familia con la que reside. Y confiar más en el criterio de los padres evitando infantilizarlos con guías autoritarias que no dejan lugar para el criterio propio.
miércoles, 4 de julio de 2012
sábado, 30 de junio de 2012
"Esos locos bajitos": Desmontando a Estivill
Ayer, día "mundial del sueño Feliz", mi pareja me regaló entradas para ver "Dos pájaros contraatacan", el concierto de Sabina y Serrat. Mientras disfrutaba del concierto, fantástico, increíble, de estos grandes cantautores, iba tuiteando y retuiteando sobre #desmontandoaEstivill y sobre el concierto
Cerca de las 24:00, Serrat dijo que para variar, iban a cantar una canción bonita, la canción fue: "Esos locos bajitos"
No diré más en este post, es suficiente con escuchar la canción.
Gracias a mis hijos por enseñarme tantas cosas. Gracias a Serrat y Sabina, por recordarme quienes son mis mejores maestros.
Sergio
PD: Al llegar a casa me incorporé a dormir en mi cama con mi mujer y mi pequeño Oroel, de 5 meses ;-)
Saber mas:
Grupo "Dia mundial del sueño Feliz" en FB
#desmontandoaEstivill
Desmontando a Estivill, Ibone Olza
En bebes y Mas
Serrat y Sabina. Gira "Dos pájaros contraatacan"
Cerca de las 24:00, Serrat dijo que para variar, iban a cantar una canción bonita, la canción fue: "Esos locos bajitos"
No diré más en este post, es suficiente con escuchar la canción.
Gracias a mis hijos por enseñarme tantas cosas. Gracias a Serrat y Sabina, por recordarme quienes son mis mejores maestros.
Sergio
PD: Al llegar a casa me incorporé a dormir en mi cama con mi mujer y mi pequeño Oroel, de 5 meses ;-)
Saber mas:
Grupo "Dia mundial del sueño Feliz" en FB
#desmontandoaEstivill
Desmontando a Estivill, Ibone Olza
En bebes y Mas
Serrat y Sabina. Gira "Dos pájaros contraatacan"
domingo, 24 de junio de 2012
Diario de AC. Mamá no quiero puré, quiero comida
"Mamá no quiero puré quiero comida" la frase la decia llorando la hija de Nerea Terán, una mamá que participa en un grupo de facebook y me parece genial.
Lo malo es cuando la sufres. Y no me lo ha dicho el de 4 años, no. Ha sido el peque. Por la mañana solía pasar por la batidora manzana, a veces con pera y, a veces, con plátano, con zumo de manzana. Algunos días llevaba algo de retraso y el niño protestaba. Para entretenerle le daba un palito cortado de la manzana mientras me daba la vuelta y trajinaba con el menaje.
Pues después de 3 o 4 días en que del batido ha probado una o dos cucharadas y seguía protestando, me he dado cuenta. Quería manzana entera!!!!
Desde entonces, yo mancho mucho menos la cocina. Y estoy dejando madurar los plátanos porque eso, machacado con el tenedor (esmagado, que decimos aquí), se lo come muy bien. Podría alternar con pera, por aquello del estreñimiento, pero creo que no le gusta mucho.
Aprovecho para comentar que, de los atragantamientos iniciales hemos pasado a atragantamientos puntuales en los que se nota que controla mucho más. Si le doy un trozo de manzana grande, lo va cortando en trozos relativamente grandes que acumula en los mofletes, cual hamster, y los va royendo. Claro, alguno se escapa y se atraganta. Pero sin golpecitos en la espalda, ni agobios, ni ofreciéndole agua, él sólo los saca.
También que, al principio, para tragar el puré, se metía el dedo en la boca (el dedo, la mano, el codo,...) reproduciendo, a mi parecer, la succión del pezón, para poder tragar. Ya casi no lo hace.
Y también, me sirve para recordar que, mi primer hijo, no quería de ninguna manera ni la manzana ni la pera. Y, sin embargo, en mi desesperación, le ofrecí plátano, que aceptó encantado y ciruelas, pues era el tiempo. Con el plátano no hubo problema pero quizás, cuando se comía la ciruela entera, tenía ralladas en la tripa. Buscando consejo o yo que sé qué se me pasó por la cabeza, se lo comenté a la enfermera pediátrica en la revisión (no era la habitual). No cabe en el blog todo lo que me dijo. Que si era una inconsciente, que si en el papel (al llegar los 4 meses suelen darte una guía rápida de introducción a la AC) dice manzana y pera le tengo que dar manzana y pera, que si no le gusta que lo fuerce....
Ahora, después de unos cuantos años, creo que no hay que esconder nada ni al pediatra ni a la enfermera pero que, si vemos que carecen de empatía o de experiencia en la crianza, hay que ir con pies de plomo y evitar conflictos de difícil resolución (o muy sencilla si no nos importa mentir). Pero que, diga "el papel" lo que diga, cada niño es un mundo. Ahora, que suerte tienen esos que les tocan dialogantes y respetuosos los sanitarios pediátricos.
Lo malo es cuando la sufres. Y no me lo ha dicho el de 4 años, no. Ha sido el peque. Por la mañana solía pasar por la batidora manzana, a veces con pera y, a veces, con plátano, con zumo de manzana. Algunos días llevaba algo de retraso y el niño protestaba. Para entretenerle le daba un palito cortado de la manzana mientras me daba la vuelta y trajinaba con el menaje.
Pues después de 3 o 4 días en que del batido ha probado una o dos cucharadas y seguía protestando, me he dado cuenta. Quería manzana entera!!!!
Desde entonces, yo mancho mucho menos la cocina. Y estoy dejando madurar los plátanos porque eso, machacado con el tenedor (esmagado, que decimos aquí), se lo come muy bien. Podría alternar con pera, por aquello del estreñimiento, pero creo que no le gusta mucho.
Aprovecho para comentar que, de los atragantamientos iniciales hemos pasado a atragantamientos puntuales en los que se nota que controla mucho más. Si le doy un trozo de manzana grande, lo va cortando en trozos relativamente grandes que acumula en los mofletes, cual hamster, y los va royendo. Claro, alguno se escapa y se atraganta. Pero sin golpecitos en la espalda, ni agobios, ni ofreciéndole agua, él sólo los saca.
También que, al principio, para tragar el puré, se metía el dedo en la boca (el dedo, la mano, el codo,...) reproduciendo, a mi parecer, la succión del pezón, para poder tragar. Ya casi no lo hace.
Y también, me sirve para recordar que, mi primer hijo, no quería de ninguna manera ni la manzana ni la pera. Y, sin embargo, en mi desesperación, le ofrecí plátano, que aceptó encantado y ciruelas, pues era el tiempo. Con el plátano no hubo problema pero quizás, cuando se comía la ciruela entera, tenía ralladas en la tripa. Buscando consejo o yo que sé qué se me pasó por la cabeza, se lo comenté a la enfermera pediátrica en la revisión (no era la habitual). No cabe en el blog todo lo que me dijo. Que si era una inconsciente, que si en el papel (al llegar los 4 meses suelen darte una guía rápida de introducción a la AC) dice manzana y pera le tengo que dar manzana y pera, que si no le gusta que lo fuerce....
Ahora, después de unos cuantos años, creo que no hay que esconder nada ni al pediatra ni a la enfermera pero que, si vemos que carecen de empatía o de experiencia en la crianza, hay que ir con pies de plomo y evitar conflictos de difícil resolución (o muy sencilla si no nos importa mentir). Pero que, diga "el papel" lo que diga, cada niño es un mundo. Ahora, que suerte tienen esos que les tocan dialogantes y respetuosos los sanitarios pediátricos.
martes, 19 de junio de 2012
Diario de AC. Premio a la madre del año
Sí, sí, que me lo van a dar, vaya. Seguro.
Vamos, soy una super mamá. Pongamos por caso que el martes hago patatas para el menú del peque. El miércoles, aunque me quede alguna del martes, hago una nueva. Faltaría más. Para mi niño todo recién hecho. Pero, ojo, que si el jueves me quedo más de lo debido en el parque con ellos y llego a casa y no hay tiempo para preparar nada recién hecho, ¿Sabéis esa patata del martes que no valía para miércoles? ¿Esa? Pues oye, lo que no mata engorda.
Pero eso sí, soy muy limpia. Oye, que los niños tienen que estar aseados. Ya os he dicho que el mío se mancha un poquito...
... que ya me gustaría hasta poderle hacer una foto de esos momentos de gloria rebozada en papilla de frutas pero es que no tengo un dedo limpio con el que apretar la cámara.
Volvamos al lío. Que sí que soy la madre del año, relimpia. ¿Que se mancha el babero? Pues otro limpio, a la siguiente comida, que no estamos para tirar. Eso sí. De repente ves en tu tendedero cinco baberos junticos y dices "que moooonos". Y te acuerdas de dos más que has echado a lavar, y no encuentras otro limpio por ningún lado. Y te das cuenta de que tienes siete baberos. SIETEEEE! Y, entonces, coges el de la comida. Calculas que tiene una capa de un centímetro de judía verde con patata y algo de pollo. La capa es casi casi uniforme. Vamos, el engrudo de hormigón y esta papilla no los diferencias más que por el color. Y piensas... Qué más dá!! Si la monocapa esta hará de aislante de la humedad de la comida de hoy! Y oye, se lo pones. Mientras visionas cómo te hacen entrega del "Madre del año 2012!"...
Vamos, soy una super mamá. Pongamos por caso que el martes hago patatas para el menú del peque. El miércoles, aunque me quede alguna del martes, hago una nueva. Faltaría más. Para mi niño todo recién hecho. Pero, ojo, que si el jueves me quedo más de lo debido en el parque con ellos y llego a casa y no hay tiempo para preparar nada recién hecho, ¿Sabéis esa patata del martes que no valía para miércoles? ¿Esa? Pues oye, lo que no mata engorda.
Pero eso sí, soy muy limpia. Oye, que los niños tienen que estar aseados. Ya os he dicho que el mío se mancha un poquito...
... que ya me gustaría hasta poderle hacer una foto de esos momentos de gloria rebozada en papilla de frutas pero es que no tengo un dedo limpio con el que apretar la cámara.
Volvamos al lío. Que sí que soy la madre del año, relimpia. ¿Que se mancha el babero? Pues otro limpio, a la siguiente comida, que no estamos para tirar. Eso sí. De repente ves en tu tendedero cinco baberos junticos y dices "que moooonos". Y te acuerdas de dos más que has echado a lavar, y no encuentras otro limpio por ningún lado. Y te das cuenta de que tienes siete baberos. SIETEEEE! Y, entonces, coges el de la comida. Calculas que tiene una capa de un centímetro de judía verde con patata y algo de pollo. La capa es casi casi uniforme. Vamos, el engrudo de hormigón y esta papilla no los diferencias más que por el color. Y piensas... Qué más dá!! Si la monocapa esta hará de aislante de la humedad de la comida de hoy! Y oye, se lo pones. Mientras visionas cómo te hacen entrega del "Madre del año 2012!"...
lunes, 18 de junio de 2012
Diario de AC. Mamá hace alta cocina
Estoy a dieta. Sí, sí, a dieta. Pero no de esas de alcachofa, no. A dieta de lechón.
Me da mucha rabia tirar comida en los tiempos que corren. Y hombre, un poco de papilla al desagüe, no viene mal. Pero claro, toda, toda, no.
Si le he dado fruta, pues el trozo que sobra, me lo meriendo o almuerzo. Eso bien, más o menos sanote y rico. Si es fruta batida con zumo o chafada, pues bueno, si está fresquita....
Pero cuando ya estamos en hora de la comida, pues el mayor se come su verdura tal cual, pero siempre se deja un poco. Al pequeño se la chafo o la paso por la batidora. Y oye, lo que se dejan, se mezcla y voilá!!!! Ya sé lo que se siente comiendo "Vegetables a las dos texturas"
Que ya me perdonarán los chefs pero... donde esté el comerse un plato recién hecho de verdura ...
Me da mucha rabia tirar comida en los tiempos que corren. Y hombre, un poco de papilla al desagüe, no viene mal. Pero claro, toda, toda, no.
Si le he dado fruta, pues el trozo que sobra, me lo meriendo o almuerzo. Eso bien, más o menos sanote y rico. Si es fruta batida con zumo o chafada, pues bueno, si está fresquita....
Pero cuando ya estamos en hora de la comida, pues el mayor se come su verdura tal cual, pero siempre se deja un poco. Al pequeño se la chafo o la paso por la batidora. Y oye, lo que se dejan, se mezcla y voilá!!!! Ya sé lo que se siente comiendo "Vegetables a las dos texturas"
Que ya me perdonarán los chefs pero... donde esté el comerse un plato recién hecho de verdura ...
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