miércoles, 12 de noviembre de 2008

Seguimiento de un plan de parto III Buscando otra salida

Después de la maravillosa conversación con la ginecóloga de Alto Riesgo me angustié enormemente porque vi mi parto sentenciado a una carniceria. Sería la protestona del plan de parto y me lo harán pagar caro.

Busco una salida por donde sea, llamo al Hospital de Alcañiz para preguntar si viviendo en Belchite puedo enviarles mi plan de parto e ir a parir allí. Me pasan la llamada con paritorios y un matron me atiende, me dice que sí, que les envie el plan de parto y que me responderan. Lo envio.

Todavía dudando busco mas información sobre el hospital de Alcañiz, porque me pasa como con el Servet, hay experiencias buenas, no tan buenas, malas y muy malas.
Me pongo en contacto con Via Lactea, y consigo hablar por teléfono con Cristina Pellicer, doula que ha trabajado en Alcañiz y su marido actualmente es matrón allí. Me da muchos ánimos, mucha información buena y me anima a parir allí. Gracias Cristina.
Después hablo por teléfono con Mª Jesús Blazquez, que también me anima a parir en Alcañiz y me acaba de empujar a tomar la decisión.
Vivo en Belchite, el hospital Miguel Servet está a 50km y Alcañiz a 60km. La distancia a ambos hospitales ayuda a que la decisión resulte mas fácil todavía.

Voy a parir en Alcañiz. Decidido.

Seguimiento de un plan de parto II Primera negativa

El plan que fue entregado cuando estaba de 28 semanas de embarazo se incluyó en mi historial médico como yo solicitaba.

A las 30 semanas voy a mi revisión en alto riesgo, la consulta normal como siempre, bastante serias y preguntan lo básico.
Entro, me toman la tensión, me dicen que la curva del viernes pasado todo bien y que pida cita para la siguiente ecografía dentro de 4 semanas y que vuelva para decirles el día y que me citen ellas también. Normal.
Voy (en la misma planta) y vuelvo con la cita.....y en la puerta me dicen: no, no, vuelve a entrar un momento.

Me siento: pasa algo?
ella: si, que me he acordado que habias enviado plan de parto y me lo he leido y bueno....(riéndose) de esto no esperes nada de nada, eh!!!
y yo: de nada?
Y me dice: a ver....es que no sé quien os mete ideas equivocadas en la cabeza porque esto no es asi....te han contestado ya?
Y le digo: las ideas no me las saco del bolsillo, sino de la OMS.....y todavia estoy esperando respuesta porque lo entregué el viernes pasado solamente.
Y ella: me extrañaria mucho que te respondieran, pero claro, luego pasa lo que pasa porque os confiais de que se os va a concender todo lo que pedis y una no puede ir por la vida pidiendo.......
Y le salto: bueno, yo estoy en mi derecho de pedir, no?
Ella: si, si....tu pide, pero no se te va a conceder....porque estais mal acostumbradas......

Cuando ya he visto por donde iba a ir la conversación......pffff.
Me dice que el protocolo hay que seguirlo, que no se me va a hacer nada sin mi consentimiento, que el trato recibido en mi anterior parto no fue normal (menos mal que esto lo ha reconocido), pero que si me tiene que hacer episiotomia me la haría antes de rasgarme, porque si yo estaba en su turno estaba claro que ella tomaba las decisiones, que patatin, patatan......que no me iba a pedir que me tiñiera de rubia pero que lo que era concerniente al parto mandaba ella.......bla, bla, bla...

Yo le he dicho que estoy en mi derecho de ser informada y en el caso de no estar de acuerdo a negarme a ciertas prácticas.....

Y me suelta que en ese caso no les quedaría mas remedio que llamar a la policia y traer una orden judicial.....(aqui se ha pensado que me iba a cagar....JA!)
Y le he respondido que encantada con la orden, que no tengo ningun problema en hacerlo así si es la única manera de conseguir algo......
Que fijate que tanto el bebe como yo eramos responsabilidades de ella.....y yo le he dicho que no, que el bebe y yo son responsabilidad mia y solo mia, que acudia al hospital porque no podia tener el parto en casa porque por el antecendente de mi hija no se atrevian a atenderme (ahora mas por el dinero, que no tenemos un duro y los partos en casa son excesivamente caros por cierto)....
Me dice que si quiero pedir caprichos que me busque un ginecologo privado y que tenga el parto que yo quiera.....y le he dicho que eso no funcionaba asi, que para algo tenia el hospital de la seguridad social que también estamos pagando, no?

Que en esta vida no se podia tener todo lo que una queria.....y ya le he dicho, que no estoy pidiendo nada que no se pueda tener, que no le estaba pidiendo una casa ni un coche....sino un parto digno para el bebe y para mi.
Me dice que atienden una media de 20 partos al dia y que no me pueden dejar todo un día ahí dilatando porque sí......y ya le he dicho que no se preocupe, que pasaré la dilatación en casa, que con un poco de suerte asoma la cabeza el niño antes de llegar a la puerta de Urgencias..........

Me ha insinuado que por mi peso (si, soy obesa pero he parido una vez una niña de 3´780kg sin episiotomia y sin rasgarme) lo mas seguro es que si por ella fuera acababa en cesárea .....

Se pensaba que me iba a callar y como veis no me he callado, y aún me he quedado con ganas de soltarle 4 cosas ma. Lo que mas me ha fastidiado: que encima era una mujer de unos 35 años, que lo ella cree (dicho por Mariano, mi pareja) no le hace ningun bien a su especialidad......menos aún a su sexo.....y ya por descontado a ella como ser humano.

Seguimiento de un plan de parto I

Soy Virginia, mama de Candela de 19 meses nacida en el Miguel Servet, (el relato de mi parto: http://zgz-propartonatural.blogspot.com/2008/10/el-parto-de-virginia-y-su-hija-candela.html).

En busca de un parto respetado, algo que resulta casi misión imposible en España, me lancé a escribir un plan de parto y enviarlo al Miguel Servet.
Aprovechando que me estaba realizando la curva del azúcar larga pasé por Atención al Paciente para dejarlo, lo fotocopiaron para darme una copia sellada y las otras 4 copias se las quedaron. Para:
Coordinadora de Atención al Paciente: Mª Jesús Blecua
Jefe del Servicio de Obstetricia: Dr: Javier Tobajas
Jefe de la Sección de Paritorios: Dr. Sergio Castán
Jefe de Neonatos; Coordinadora: Gemma Gracia


Una semana mas tarde recibí una carta de Atención al paciente para comunicarme que mi plan había sido leido y entregado a los respectivos, que por su parte intentarian que mi parto fuera lo mejor posible.....
Pero claro, la contestación importante no es ésta, sino la de alguno de los jefes que toman decisiones.
Y esa, sigue sin llegar.

Si me lo pedis os copiaré mi plan de parto, aunque lo podeis encontrar en mi blog: http://lahabitacionsinnombre.blogspot.com/2008/10/mi-plan-de-parto-para-el-humguel-servet.html

lunes, 3 de noviembre de 2008

El parto de Raquel y su hijo Oliver

Aunque han pasado unos meses desde que Oliver nació, fue el 19 de mayo de este año, me he decidido a contar mi parto porque he leído que, algunas no tuvistéis buenas experiencias en el Servet.

Para animaros a las que os toca proximamente os voy a contar el mío, del que tengo un gran recuerdo.

Yo no hice ningún plan de parto (entonces no sabía ni lo que era), pero me atendieron estupendamente.

Empecé con las primeras molestias la noche del 17 al 18, llevaba una hora en la cama y unas ligeras contracciones me despertaron, intenté dormir y ya no recuerdo bien si pude conciliar el sueño o no, pero no era por el dolor, todavía muy suave, si no por los nervios de saber que Oliver estaba ya cerca.

Sobre las 7 de la mañana seguían siendo leves pero constantes cada 8 ó 10 minutos, recordé que en la preparación al parto nos contó Mª Angeles que el agua caliente iba bien y relajaba y me dí una ducha larga. Tanto me relajé que las contracciones desaparecieron. Pasé toda la mañana a la espera con Nacho, el papá de Oliver y ya después de comer empezaron de nuevo, esta vez mas intensas. Empecé a respirar, hasta ahora no lo había necesitado y quería aguantar en casa el máximo tiempo posible, aunque claro, nunca sabes cuanto es, así que lo marcó el dolor, porque no tenía las contracciones muy regulares. A las 20,00 estabamos en el hospital, me dijeron en urgencias que todavía me faltaba, me estaba empezando a poner de parto, podía irme o quedarme en la planta sexta, como llovía bastante, decidí quedarme. En la visita me desanimé un poco, tenía que concentrarme mucho para soportar las contracciones y creía que me faltaba mucho por hacer, así que aguanté estoicamente pensando que al minuto siguiente no podía mas. Al subir así "tan verde" no me miró nadie, ni yo dije nada , estaba resignada a pasar la noche allí, pero a las 22,00 me vió una matrona en el pasillo, no se si fue mi cara o qué, pero decidió verme, menos mal, porque no estaba tan verde como me dijeron en Urgencias, me mandaron a dilatación enseguida,textualmente dijo: -llevas el utero como un chicle.

Ya en dilatación me prepararon, y me ofrecieron la epidural, decidí no preguntar nada a la matrona de lo que me faltaba o no, me rajé, en fin... en el siguiente no me pasará. El anestesista me dijo que en unas pocas contracciones notaría alivio, y no llegarón, a la tercera ya estaba empujando. De esto me alegro, porque pasé todo lo peor sin epidural y ya sé que se que cuando no puedes más, entonces sale, así que la epidural no sirvió de nada. Mi marido estuvo en dilatación, vio como aparecía y desaparecía la cabecita de Oliver en los pujos, y la matrona me animaba constantemente, no estuve mucho rato y enseguida pasé al paritorio, dos empujunes y fuera. Cogí a Oliver yo primera, disfruté de tenerlo un ratito y se lo ofrecí a su papá, que había estado conmigo todo el rato, disfrutando del parto. No se decir el tiempo que lo tuve conmigo, pero creo que fue bastante a juzgar por otras experiencias, tardaron muy poco en hacerle todas esas pruebas desagradables.

Nació a las 0h 07min, así que sólo estuve dos horitas en dilatación y en el paritorio, y ¡era el primero! pesó 3 kg justos y estaba estupendamente. Después estuve todo él rato con el en la sala de recuperación intentando que mamara, me costó varios días, pero ese es otro relato. Aunque hoy disfrutamos de la lactancia los dos. Casi no me pusieron puntos, sólo unos poquitos centrales internos. Así que también me libré de las horribles episiotomías. A la mañana siguiente estaba tan campante desayunando en la silla.

Del personal que me atendió, en particular la matrona, sólo puedo agradecerle lo bien que se portó en todo momento, aún recuerdo el tono en el que me animaba en los pujos: -Venga Raquel !!! Es morenito!!! Un poco más!!!...

Como veis, guardo un recuerdo muy bonito del parto, no se si se debe a que fue un parto fácil, a que tuve suerte con el personal, pero yo estoy muy contenta del parto que tuve.

Con esto quiero animaros a todas las que teneis que pasar por esto proximamente y deciros que también en Zaragoza se disfrutan de partos dignos y sobretodo respetados y espero que cada vez sean más.

Raquel

sábado, 1 de noviembre de 2008

¿Sirve de algo leer?

Esta mañana iba paseando con el enano y mi padre. Los he dejado unos diez minutos solos para entrar a comprar a una tienda, el enano se ha echado media cabezada y se ha despertado llorando muy desconsolado. Y al abuelo, que suele ser un bálsamo para él, le ha costado calmarlo.

Mi padre, bastante desconcertado por la reacción, me ha preguntado que por qué ocurría y le he dicho que creo que es la angustia de la separación. Que lleva así una temporada por las noches si no lo atiendo yo. Su respuesta ha sido “Jesús si hay que conocer matices!!!”

Y me ha llevado a preguntarme. ¿De verdad es importante saber qué le pasa?

Bueno, pues no tengo la respuesta. Pero de primeras he dicho que, en realidad, si no lo supiera actuaría igual. Estar con él, procurar no dejarlo solico, etc… Así que mi primera respuesta ha sido que si seguías tu instinto, en este caso, tu comportamiento iba a ayudarlo de la misma forma que si tuvieras la respuesta del libro.

Entonces, ¿De verdad no sirve de nada leer?

Pues no, exactamente. Sirve para calmarme. Quiero decir, saber que es una fase, que se pasa, que es evolutivo, hace que no me preocupe porque yo esté haciendo algo que se lo ocasione y que no me preocupe porque se pasará.

Hoy mismo estaba muy cansada y me hubiera apetecido que se fueran el papi y el a dar una vuelta y yo quedarme tumbadita. Pero, precisamente por saber esto, he decidido que mejor irme yo con él a dar la vuelta.

Pero esto también va en el carácter de cada uno. Siempre hay quien se lee el manual de instrucciones antes de poner en marcha el aparato y quien no lo hace. ;-)

Todo esto viene porque cuando yo me quedé embarazada devoraba libros de crianza, partos, etc… Incluso recuerdo momentos en los que se me acababan y me dedicaba a buscar alguno que aún no me hubiera comprado. Llegó un momento que dije “basta!” y recuperé las novelas policiacas o de viajes.

Sin embargo, si lo pienso, no sé como hubiera reaccionado mi instinto cuando Héctor nació si no hubiera leido. Héctor nació antes de lo que yo esperaba, en la semana 38, y con 2.540 gramos, lo justo para no ir a la incubadora.

Desde el primer día en el hospital confié en mi cuerpo gracias a la lectura de “Guía para la lactancia materna” de Carlos Gonzalez (fue una de las pocas cosas que me llevé al hospital) y me lo metí en la cama. Sólo perdió 80 gramos el primer día, el resto ya engordaba. En una semana ganó 400 gramos. Hoy en día sé que el éxito de esa lactancia, llendo tan justos de peso, fué por que estuvimos los dos piel con piel desde el primer momento.

Digo esto porque, si hubiera seguido los consejos o hubiera actuado por imitación, el niño habría ido a la cuna. De hecho, una anécdota de la estancia en el hospital es que, cuando llegó mi compañera de habitación se metió el bebé en la cama. Cuando le preguntaron que si también era de las “raras estas del parto natural” dijo: "no, yo he hecho lo que le he visto a hacer a ella (a mi)".

Así que, sí, vuelvo a pensar que es importante leer para saber qué está pasando y tener recursos. Pero, también, voy a dejar a mi instinto que salga, a ver qué opina él. ;-)