"Mamá no quiero puré quiero comida" la frase la decia llorando la hija de Nerea Terán, una mamá que participa en un grupo de facebook y me parece genial.
Lo malo es cuando la sufres. Y no me lo ha dicho el de 4 años, no. Ha sido el peque. Por la mañana solía pasar por la batidora manzana, a veces con pera y, a veces, con plátano, con zumo de manzana. Algunos días llevaba algo de retraso y el niño protestaba. Para entretenerle le daba un palito cortado de la manzana mientras me daba la vuelta y trajinaba con el menaje.
Pues después de 3 o 4 días en que del batido ha probado una o dos cucharadas y seguía protestando, me he dado cuenta. Quería manzana entera!!!!
Desde entonces, yo mancho mucho menos la cocina. Y estoy dejando madurar los plátanos porque eso, machacado con el tenedor (esmagado, que decimos aquí), se lo come muy bien. Podría alternar con pera, por aquello del estreñimiento, pero creo que no le gusta mucho.
Aprovecho para comentar que, de los atragantamientos iniciales hemos pasado a atragantamientos puntuales en los que se nota que controla mucho más. Si le doy un trozo de manzana grande, lo va cortando en trozos relativamente grandes que acumula en los mofletes, cual hamster, y los va royendo. Claro, alguno se escapa y se atraganta. Pero
sin golpecitos en la espalda, ni agobios, ni ofreciéndole agua, él sólo los saca.
También que, al principio, para tragar el puré, se metía el dedo en la boca (el dedo, la mano, el codo,...) reproduciendo, a mi parecer, la succión del pezón, para poder tragar. Ya casi no lo hace.
Y también, me sirve para recordar que, mi primer hijo, no quería de ninguna manera ni la manzana ni la pera. Y, sin embargo, en mi desesperación, le ofrecí plátano, que aceptó encantado y ciruelas, pues era el tiempo. Con el plátano no hubo problema pero quizás, cuando se comía la ciruela entera, tenía ralladas en la tripa. Buscando consejo o yo que sé qué se me pasó por la cabeza, se lo comenté a la enfermera pediátrica en la revisión (no era la habitual). No cabe en el blog todo lo que me dijo. Que si era una inconsciente, que si en
el papel (al llegar los 4 meses suelen darte una guía rápida de introducción a la AC) dice manzana y pera le tengo que dar manzana y pera, que si no le gusta que lo fuerce....
Ahora, después de unos cuantos años, creo que no hay que esconder nada ni al pediatra ni a la enfermera pero que, si vemos que carecen de empatía o de experiencia en la crianza, hay que ir con pies de plomo y evitar conflictos de difícil resolución (o muy sencilla si no nos importa mentir). Pero que, diga "
el papel" lo que diga, cada niño es un mundo. Ahora, que suerte tienen esos que les tocan dialogantes y respetuosos los sanitarios pediátricos.